Mostrando entradas con la etiqueta sobrepeso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sobrepeso. Mostrar todas las entradas

15/3/11

Las Calorías

Calorías deriva del latín "calor", en los seres vivos es la energía que se obtiene de los alimentos y que es utilizada para las funciones normales del metabolismo y la actividad física. Las calorías son la unidad de energía requerida para aumentar la temperatura de un gramo de agua de 14,5 a 15,5 grados celsius, es medida en Kilocalorías o Kcal.

El cuerpo humano necesita enería para su existencia, esta se obtiene de los alimentos que ingerimos, aparte de energía, el organismo necesita de vitaminas y minerales, pero estos no aportan energía al cuerpo. Cuando el aporte de esta energía en el cuerpo es mayor a lo que se consume entonces el cuerpo tiende a ganar peso y a engordar.

Hay 4 elementos que nutren al cuerpo humano de energía, sólo 3 de ellos aportan nutrientes, los carbohidratos, las proteínas y las grasas, el cuarto es el alcohol que sólo aporta energía en forma de calorías sin aportar nutrientes.



**REPORTE GRATUITO: Cómo Perder Grasa Más Rápido en solo pocos Días. ¡Garantizado! Haz Clic Aquí y Descárgalo AHORA



Los alimentos que son quemados en las diferentes etapas de transformación, producen calor y energía, cada uno de los elementos posee una potencia calórica distinta al ser consumidos por el cuerpo. Los diferentes alimentos que consumimos por lo regular no son puros, muchas veces proteínas, grasas e hidratos de carbono en diferentes proporciones además de agua, enzimas y sales minerales. Para conocer el valor en calorías de los alimentos se necesita consultar una tabla para tal fin, que especifica los valores en proporción de los elementos que se encuentran en cada alimento y que indique cual es su valor en calorías total.

Cuando el cuerpo está en reposo el consumo calórico es mínimo y a medida que se incrementa la actividad física este consumo aumenta proporcionalmente, además las necesidades de energía varían de un individuo a otro dependiendo de múltiples factores tales como la edad, el peso, la altura, el sexo, la raza, la constitución, su temperamento y metabilismo aparte de otros más.

9/3/11

¿Porqué Nos Cuesta Tanto Quemar La Grasa?


Una de las preguntas que se hace la gente que quiere bajar de peso sin duda es el por qué nos cuesta tanto quemar la grasa, y por el contrario en cuanto descuidamos un poco la dieta y dejamos de lado el deporte pasando a tener una vida más sedentaria esta se acumula con extrema facilidad en sitios estratégicos.

Quizá no deberíamos llegar nunca a plantearnos esa pregunta, ¿porqué nos cuesta tanto quemar la grasa?, bien porque tenemos un metabolismo increíble, bien porque somos personas muy activas o bien porque seguimos una vida muy equilibrada, sana y ordenada pero en la actualidad un alto porcentaje de la población tiene sobrepeso.


La evolución

El ser humano ha evolucionado durante los últimos 10.000 años con el único fin de que el cuerpo fuera capaz de almacenar la grasa como reserva energética, para que en el momento de la llegara la escasez de alimentos tuviéramos la energía suficiente para poder seguir adelante.

Pero hoy en día la escasez de alimentos no existe (salvo en situaciones de pobreza de las cuales no vamos a hacer referencia) y brilla por doquier la abundancia de alimentos energéticos. El ser humano ha evolucionado sin pensar en que en este futuro iban a existir supermercados, hamburgueserías y restaurantes a disposición de cualquiera

No hace tantos años, digamos que hace tres generaciones, nuestros antepasados, para comer un buen plato de jamón debían de trabajarlo de lo lindo, plantar el cereal, segarlo, recogerlo, alimentar al cerdo, hacer la matanza y repartirlo con un buen número de personas, por eso si veis fotografías antiguas veréis pocas personas obesas.

Quemar las grasas

La quema de grasa no es proceso fácil además que nuestro organismo no está creado para hacerlo, ya que la grasa es un nutriente esencial para el discurrir de nuestra vida, además constituye la única reserva energética que tiene nuestro organismo a largo plazo, ya que podemos entender el glucógeno como energía a corto plazo.

Pero tenemos que tener en cuenta, que la grasa no sólo sirve como “despensa energética” sino que también nos ayuda a mantener los órganos vitales en su posición, lo protege de golpes, sirve de aislante frente al frío manteniendo una temperatura lo más constante posible, por tanto podemos imaginarnos que nuestro cuerpo no querrá desprenderse de ella tan fácilmente.

El almacenamiento de la grasa

No vamos a entrar en mucho detalle en lo que a la digestión de la grasa hace referencia, sólo saber que se digieren por medio de unas enzimas llamadas lipasas, que van degradándolos a unidades más pequeñas llamadas monoglicéridos y ácidos grasos.

Luego en el intestino, los ácidos grasos de cadena corta pasan a la sangre directamente y los de cadena larga los debe transportar un complejo macromolecular llamado lipoproteína. Una vez que se encuentran en sangre se distribuyen dependiendo su necesidad, e irán bien hacia los músculos, bien al hígado o bien guardándose para el momento en que se necesiten por falta de alimento.

Cuando permanecemos inactivos baja nuestra necesidad de energía, por lo que las grasas y los hidratos de carbono que consumimos de más se transforman en ácidos grasos en el hígado y se almacenan en los famosos michelines normalmente en la cintura en los hombres y en las caderas en las mujeres) o en los músculos en forma de pequeñas gotas intramusculares.

La grasa y el ejercicio

Aunque parezca mentira, como hemos dicho, parte de la grasa va al músculo, principalmente en el músculo entrenado en forma de pequeñas gotas de grasa, cerca de las mitocondrias celulares para disponer de combustible rápidamente durante el entrenamiento, y siempre y cuando ese entreno sea moderado o bajo se usarán en mayor medida dichas gotitas.

Si se acaban esas gotitas y se necesita energía extra (sin olvidarnos siempre a ritmo moderado ya que a ritmo alto se necesita de glucógeno) es cuando se quema la grasa, oxidándose en un proceso llamado lipolisis. Esta necesidad extra es debida al ayuno o al ejercicio.

Por tanto el ejercicio no solo nos ayuda a ponernos en forma y mejorar nuestro nivel cardiaco sino como consecuencia de la quema extra de grasa hará que nos veamos mucho más esbeltos y consigamos mantener nuestra línea dentro de los parámetros habituales en los que el ser humano se ha mantenido durante su evolución natural.

7/3/11

El Ejercicio Diario Ayuda A Reducir El Riesgo De Sobrepeso En La Mediana Edad

Es difícil evitar subir de peso con la edad ya que nuestra tasa metabólica baja y desarrollamos condiciones o estilos de vida que hacen que sea más difícil mantener un alto nivel de actividad.

Un nuevo estudio ha descubierto que las personas que mantienen un alto nivel de actividad son menos propensos a ganar peso que sus coetáneos, y que las mujeres tienen más éxito que los hombres. Sin embargo, hasta los participantes más activos sucumbieron a los efectos de un metabolismo más lento que acompaña a la mediana edad.

El estudio refuerza la idea de que cada uno debe hacer que la actividad física regular sea parte de su estilo de vida a lo largo de toda su vida, lamentablemente no mucha gente lo hace.
Como parte de una investigación sobre el riesgo cardiovascular, se contó con la participaron de casi 3500 personas, tanto hombres como mujeres, de los que se hizo un estudio de su niveles de actividad física.

Uno de los objetivos era ver si los niveles de actividad de las personas durante su juventud eran suficientes para ayudarles a mantener el peso en la mediana edad, o si tenían que esforzarse más y continuar realizando ejercicio de forma regular.

Al final el equipo de investigación observó que las personas con un mayor nivel de actividad, es decir, 150 minutos de actividad moderada a vigorosa a la semana, fueron los más beneficiados de sus años de duro entrenamiento.

Por sexos, las mujeres que tenían los niveles más altos de actividad aumentaron un promedio de unos seis kilogramos menos que otras en el estudio. Por su parte, los hombres en el grupo de actividad elevada ganaron cerca de tres kilogramos menos que aquellos de baja actividad, posiblemente porque los hombres tienden a sobreestimar sus niveles de actividad, dijeron los investigadores.

En lo que se consideró una alta actividad física en el estudio se incluye ejercicios de ocio tales como el baloncesto, correr, caminar a paso ligero o una clase de ejercicios o actividades diarias como las labores domésticas o trabajos de construcción.

La Actividad Física: Clave Para Un Cambio

Me temo que Ud. se va a sorprender cuando vea hoy su agenda. ¿Qué tal si le dijera que se olvide del tema del sobrepeso y la silueta y se dedique simplemente a vivir una vida saludable y físicamente ACTIVA? ¿Por qué habría de tomarme en serio y seguir leyendo?

• Porque si bien es cierto que el control adecuado del peso es beneficioso para su salud, la actividad física regular puede mejorar la salud aún en las personas que mantienen el sobrepeso.

• Porque la Organización Mundial de la Salud ha declarado que todas las personas deben intentar acumular por lo menos 30 minutos de actividad física todos los días. La caminata, la jardinería, el uso de las gradas en vez de ascensores o escaleras eléctricas y los juegos al aire libre son todos válidos para acumular minutos de actividad física.

•Porque la actividad física regular tiene toda una gama de beneficios a corto y largo plazo científicamente comprobados en miles de investigaciones: dormir mejor, sentirse mejor anímicamente, mejorar la irrigación del corazón, prevenir la desmineralización de los huesos, prevenir o amortiguar la diabetes y conservar o aumentar la masa muscular.

•Porque la obsesión con la reducción de peso hace que la gente use procedimientos que provocan la pérdida no solamente de la grasa corporal, sino del tejido magro (músculo, hueso) y hasta del agua corporal, los cuales deseamos conservar.

•Porque algunos procedimientos para bajar de peso pueden tener efectos negativos sobre la salud mucho más relevantes que cualquier beneficio del peso perdido.

•Porque para mantenernos saludables todos los seres humanos necesitamos períodos de esfuerzo físico regulares alternados con el descanso y la recuperación, aún si somos delgados. Claro que generalmente preferimos no tener kilos de más. Yo mismo me siento mejor al estar más musculoso y magro que cuando me he ganado un poco de grasa por descuido. Pero cuando la vanidad nos lleva a hacer dietas irracionales o a seguir tratamientos radicales que ponen en peligro nuestra misma salud, hay que reconsiderar las prioridades y escuchar lo que las organizaciones científicas serias están diciendo.

Acelerar El Metabolismo Para Adelgazar

La mayoría de las personas obesas o con sobrepeso suben de peso por tener un metabolismo lento, esta es la razón por lo que las dietas no funcionan, porque ellas disminuyen el metabolismo y aumentan la ansiedad.

El Metabolismo es la cantidad de energía que el cuerpo consume y quema para su funcionamiento, a medida que el metabolismo se acelere, en la misma proporción el cuerpo quemará sus calorías, en esencia, un metabolismo lento es el responsable de hacernos ganar peso aun cuando comamos lo necesario. Acelerar el metabolismo para bajar de peso es una estrategia que es muy utilizada por especialistas y nutricionistas para aumentar el consumo de calorías en reposo, entre las prácticas que podemos llevar a cabo para acelerar nuestro metabolismo tenemos las siguientes:

Toma un buen desayuno, no dejes pasar el desayuno si así lo haces tu cuerpo bajará el metabolismo economizando energía, no dejes pasar más de 1 hora después de levantarte para desayunar, esto desacelera tu metabolismo.

No esquives las comidas, al ingerir pequeñas porciones frecuentemente, se mantienen los niveles de insulina en forma equilibrada, de esta manera, se previene el hambre y al esquivar las comidas el metabolismo disminuye con el objetivo de ahorrar energía, la última comida debe ser al menos 3 horas antes de acostarse a dormir.

Hacer ejercicios, el ejercicio acelera el metabolismo, en estudios realizados recientemente, se ha observado que es posible perder una mayor cantidad de peso y mantener el metabolismo acelerado por más tiempo, si se hacen 4 sesiones cortas de entrenamiento de 10 minutos por días, que una sesión larga de 40 minutos.
Evita las dietas rápidas, las dietas afectan el metabolismo, debido a que le envían un mensaje al cuerpo y este lo interpreta como signo de escases obligándolo a ahorrar energía.

Toma de 2 a 3 litros de agua fría al día, investigaciones recientes han encontrado que luego de tomar 17 onzas de agua el metabolismo se acelera hasta un 30% en los siguientes 10 minutos luego de tomarla. Mantener el cuerpo todo el tiempo hidratado es muy bueno para éste, además ayuda a mejorar el uso de las grasas como energía.

Ingiere proteinas y fibras, esto aumenta tu metabolismo, consumiendo alimentos ricos en fibra tales como vegetales crudos se crea un efecto llamado "Efecto Calórico Negativo" que consiste en el hecho de que al tratar el cuerpo de consumirlos quema más calorías de las que se gana, literalmente se pierde peso comiendo.

Ingiere al menos 5 comidas de porciones más pequeñas, el cuerpo debe quemar más calorías para digerirlas, por supuesto deben estar compuestas de fibras y proteínas para lograr ese efecto, el cuerpo disminuye su metabolismo para conservar energía si existe mucho tiempo entre cada comida.

Toma té verde, está demostrado de que es un muy buen acelerante del metabolismo, siendo además oxidante de las grasas. Una buena práctica es tomarlo antes de acostarse y después de levantarse.
Baja tu consumo de alcohol, con el alcohol la grasa se acumula en el hígado en lugar de desplazarse al cuerpo para poder ser utilizada como energía.

Duerme 8 horas al día, con el cansancio el cuerpo no tendrá la suficiente energía para cumplir con sus funciones, incluso las de quemar las calorías eficientemente.
Toma café, la cafeína acelera y estimula el metabolismo, pero sin exagerar, limítalo de 2 ó 3 tazas por día.

NOTA IMPORTANTE: Hay quienes aconsejan a las personas que quieren perder peso pasar frío para acelerar el metabolismo y quemar más calorías, pero esto puede ser una herramienta de doble filo, ya que si se usa en exceso esta práctica, el organismo se acostumbra y en lugar de quemar grasa lo que hace es acumularla, tal como lo hacen los mamiferos, para contrarestar el frío al que se le es sometido con el objetivo de adaptarse a esta nueva circunstancia. Otra cosa, todos los excesos son malos, si vas a poner en práctica algunos de estos consejos, hazlo con moderación.

28/2/11

Mitos Y Verdades Sobre El Adelgazamiento Y Algunos Alimentos

Autor: Ivan Revilla


Para adelgazar sólo hay que hacer una comida al día. Para bajar de peso es necesario comer las 3 comidas diarias, siempre controlando las calorías que se ingieren.

La fruta no engorda. En términos generales la fruta engorda menos que otros alimentos, sin embargo como cualquier otro, también tienen calorías, por tanto también es necesario controlarlas con base al número de calorías que se consumen.

Hay ciertos alimentos que adelgazan, porque queman la grasa o consumen más energías en ser digeridos. Todos los alimentos pueden engordar aunque unos más que otros.

Las vitaminas engordan? Por si mismas no engordan, pero son vitales para nuestra salud, los alimentos pueden engordar pero no por las vitaminas que contiene sino por las grasas, proteinas e hidratos, las vitaminas son elementales para el buen funcionamiento del organismo y para la salud.

No hay que comer pan para adelgazar. El pan aporta y nos suministra nutrientes como proteinas y fibra, lo que se puede hacer es bajar la cantidad que se consume, todo en exceso engorda.

Las bebidas gaseosas engordan. Si, lo hacen por el azucar y no por el gas.
No se debe comer entre comidas. Esto permite dividir el consumo de calorías a lo largo del día,disminuyendo el riesgo de comer más de la cuenta a la hora de la comida.

El agua engorda. No, no solamente no aporta calorías, sino que es muy beneficioso tomarla en abundancia, aparte de esto, llena el estómago y da la sensación de saciedad, sin importar el momento en que sea ingerida. Es falso que beber mucha agua elimina grasas del organismo.

Sudar adelgaza. No, se pierde peso porque se pierde agua, pero se recupera nuevamente al rehidratarse , es el ejercicio lo que quema las calorías, independientemente de que se sude o no, hacer ejercicio con fajas o bolsas para generar sudor es insalubre y nada efectivo para la pérdida de peso.

Después de los 40 años de edad es inevitable engordar. Lo que realmente pasa es que disminuye el metabolismo, si se continua ingiriendo la misma cantidad de calorías sin actividad física, se engordará inevitablemente.

La Sal engorda. Si la tomamos en exceso nos produce la elevación de la tensión arterial, por eso es conveniente reducir su consumo, además hace que se retenga líquido, pero ésta no engorda, no suma calorías.

Los hidratos engordan. Por unidad de peso engordan menos que las proteinas y mucho menos que las grasas.

Para adelgazar es necesario pasar hambre. No conviene pues puede provocar un efecto de retorno y con la tendencia a comer más de lo necesario tras el hambre. Otra cosa es la ingestión de comidas sólo por el placer de comer.

Tomar anticonceptivos engorda. Tiene efectos secundarios pero no engordan como tal, pero si en esos efectos secundarios modifica el metabolismo de la mujer, entonces si puede ser contraproducente.
La obesidad es hereditaria. En estudios realizados en gemélos idénticos que han sido separados desde temprana edad, se ha comprobado que el factor genético influye, pero también se sabe que la obesidad es el resultado de hábitos y comportamientos.

Más calorías, mayor saciedad.  Muchas personas creen que la capacidad de los alimentos para saciar depende de su contenido de calorías, pero investigaciones recientes indican precisamente lo contrario, en igualdad de calorías consumidas, algunos alimentos sacías más que otros, entonces hay alimentos poco convenientes de ingerir, pues tienden a saciar menos que otros y con ello tenderemos a comer más de ellos y por tanto a ingerir más calorías.

Dejar algunas comidas permite bajar peso. No es recomendable hacerlo, especialmente el desayuno, porque produce altas y bajas de azucar en la sangre entonces el organismo reacciona pidiendo azucar o alimentos fáciles de digerir ricos en azucares tales como dulces y postres que son muy ricos es calorías, además se puede causar una sobre compensación y una causar mayor ingestión de alimentos en la próxima comida.

Debo hacer dietas para adelgazar. No, se adelgaza cuando se consume menos calorías de las que se ingieren, para adelgazar se necesita comer menos y moverse más, esto puede lograrse sin depender de una dieta estricta.

Para adelgazar es necesario hacer dieta estricta y ejercicios. Es posible adelgazar tan sólo haciendo dieta, más sin embargo es más difícil mantenerse en el peso ideal de esta manera, cuando se adelgaza tan sólo haciendo dieta, se pierde músculo y grasa, de esta manera se queman menos calorias y se puede aumentar de peso más facilmente, además de que el cuerpo se pone flacido por esta razón.

Para adelgazar es necesario suprimir grupos alimenticios. Toda dieta saludable permite comer todo con moderación, pero hay ciertos alimentos en los que se recomienda suprimirlos tales como los postres, pan blanco y todo aquello que contiene harina refinada.

Puedo adelgazar con pastillas, dispositivos u otros trucos. Es posible que funcionen, pero no existe nada aun demostrado, lo que si está demostrado es que al comer menos y hacer ejercicios si nos permite adelgazar.

Con ejercicio siempre puedo adelgazar. Depende de cuales son los ejercicios, en el caso de los aeróbicos se logra resistencia baja masa muscular y bajar de peso, los ejercicios de gimnacios que no sean aeróbicos, aumentan la masa muscular y por lo tanto no se baja de peso, incluso se puede subir de peso.

Hacer ejercicio aumenta el apetito. Las calorías que se queman  durante el ejercicio deben ser mayores a las calorías de los alimentos que se ingieren, el apetito aparece si se ejecuta un ejercicio de fuerza, pero en cuanto a resistencia se refiere como caminar o correr el hambre disminuye, en realidad esta pregunta se responde por si misma, sólo hay que ver alrededor, ¿existe algún deportista que le sobren kilos?.

Los alimentos sin grasas ayudan a bajar de peso en muy poco tiempo. Las grasas no son calorías, el hecho de que no contenga grasas o sea bajo en grasas, es el contenido de calorías lo que realemente importa.

El jengibre, cola y café acelera el metabolismo y por esta razón se queman rapidamente más calorías. Pueden acelerar el metabolismo levemente sin embarlo no lo suficiente como para que hagan el trabajo por si solos.

Lo que importa es ingerir pocas calorías sin importar lo que se come. No es igual obtener las calorías que necesitamos con base en una dieta sana y equilibrada a obtenerla de una dieta rica en grasas y azúcares, alimentos como las proteinas consumen más energía al ser metabolizadas, lo contrario ocurre con los azúcares y grasas que aportan calorías extras. Lo mismo las verduras que son importantes en una dieta por su contenido en fibra y agua que crea la sensación de saciedad  y evita que comamos en exceso.

Caminar no ayuda a adelgazar, es necesario correr. El correr es un deporte agresivo, traumático para las articulaciones y no es conveniente para una persona obesa o con sobrepeso, el caminar es un ejercicio perfecto para perder peso, es de muy bajo impacto y factible ejecutar para aquellas personas gordas, hacer caminatas cada vez más largas e intensas ayuda a quemar un alto número de calorías.

Hay alimentos que nos ayudan a perder peso. Hay alimentos con menos cantidad de calorías que ayudan a adelgazar, debido a que nos dan nutrientes y dan la sensación de plenitud aportando una menor cantidad de energía que otros.

El agua engorda. El agua no contiene calorías y es esto lo que nos hace engordar.
Los carbohidratos engordan. Los carbohidratos nos dan menos calorías que las grasas y que las proteinas, el problema está cuando se les ingiere en exceso y en conjunto con éstas.

Ayunar adelgaza. Para perder peso hay que comer de forma sana y equilibrada, dejar de hacerlo es contraproducente porque el cuerpo lo interpreta como una crisis ahorrando la mayor cantidad de energía posible.

Las calorías nos dan la sensación de plenitud. Los alimentos tienen una capacidad muy diversa de darnos esa sensacion de plenitud, los alimentos grasos que tienen muchas calorías por lo regular generan más ganas de comer alimentos de ese tipo, los que más nos dan esa sensación de saciedad son las proteinas, carnes rojas y blancas, legumbres, los que menos sacian son los más ricos en calorías y grasas.

Los alimentos integrales adelgazan. No adelgazan, sólo ayudan a regular el trásnsito intestinal, ellos tienen la misma composición de los otros alimentos.

La comida rápida engorda. Cierto, contienen mucha grasa y calorías, una mejor opción para estos casos son las frutas, ensaladas y verduras.

El azucar engorda. El ázucar es energizante y se encuentra en la miel y frutas, pero también se relaciona con los postres, pasteles y chocolate, es en éstos en los que se recibe el principal aporte calórico y no tanto por el ázucar como tal.

El aceite crudo tiene menos calorías que el frito. El aceite nos da por igual las mismas calorías frito o crudo.

18/2/11

Hiperinsulinemia, ¿qué es y cómo enfrentarla?

La hiperinsulinemia es el exceso de insulina en sangre. La insulina es una hormona segregada por el páncreas que regula la cantidad de glucosa en sangre y su utilización por el organismo. Cuando a nivel de los tejidos existe una resistencia a esta hormona, la insulina es segregada en exceso acumulándose en sangre y provocando otras complicaciones. Es por eso que este trastorno se presenta habitualmente acompañando al sobrepeso y asociado a otras alteraciones como hipertensión y niveles elevados de colesterol, triglicéridos y glucosa en sangre.


Los pilares del tratamiento son: Medicación. Generalmente utilizada para mejorar la sensibilidad a la insulina, será indicada por su médico de acuerdo a su situación. Evite automedicarse.

Ejercicio físico. Aumenta la sensibilidad de las células a la insulina, mejora la utilización de glucosa y ayuda a adelgazar. No desaproveche estos beneficios. Asesórese con un profesional y realice el ejercicio que más se adapte a sus posibilidades.

Alimentación. Corregir el sobrepeso, disminuir la hiperinsulinemia y la resistencia a la insulina, mejorar los niveles de tensión arterial y lípidos en sangre... todo es posible a través de una correcta alimentación.

A continuación le ofrecemos algunas de las estrategias alimentarias para hacer frente a esta situación:


Evite el azúcar y los alimentos azucarados. Sustitúyalos por edulcorantes, refrescos light, mermeladas bajas calorías.

Vigile la cantidad de carbohidratos en su dieta. Harinas, panes, pastas, galletas, papas, boniatos, arroz, bizcochos y un largo etcétera deben ser correctamente seleccionados y distribuidos a lo largo del día para evitar peligrosos aumentos en la concentración de insulina sanguínea.

Controle el tamaño de las porciones. Cualquier estrategia es válida al momento de controlar cantidades y calorías: cocinar lo justo y necesario, utilizar platos más pequeños, sustituir ingredientes.

Dígale No a las bebidas alcohólicas. Debe beber abundante cantidad de líquidos y el agua será la bebida de preferencia.

Reduzca el consumo de sal. Evite los alimentos más ricos en sodio como fiambres, embutidos, enlatados, snacks y utilice condimentos naturales a la hora de sazonar sus platos.

Estos son solo algunos de los aspectos a considerar frente al diagnóstico de hiperinsulinemia. Es esencial contar con un plan nutricional personalizado que le permita enfrentar el problema y sus complicaciones sin afectar negativamente su estado nutricional.

15/2/11

Enséña A Tus Hijos A Comer Saludablemente Para Evitar La Obesidad

Actualmente, los médicos están atendiendo a niños y adolescentes con síntomas y condiciones típicas de los adultos debido a su sobrepeso. Desde hipertensión, colesterol alto y diabetes tipo 2, hasta enfermedades cardiovasculares.

El sobrepeso y la obesidad infantil es un problema de salud ya que es un factor de gran peso al momento de estimar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, alta presión arterial y colesterol. Cada vez son más los pacientes pediátricos que llegan con problemas de intolerancia a la glucosa y colesterol alto como resultado de los malos hábitos de alimentación y un estilo de vida sedentario.

El problema de sobrepeso esta catalogado como la epidemia del siglo XXI, opinan muchos doctores. Los cambios en los estilos de vida son la razón principal de esa situación. La combinación de sedentarismo con la "conveniencia" de las comidas rápidas, los juegos pasivos y el temor de salir a la calle (niños cuyos padres están trabajando fuera, que se mezcla con la alta incidencia criminal) son los factores mas importantes.

Otra cosa que debemos hacer es eliminar el mito de que los chicos con cachetes "coloraos" y "baby fat" están saludables. También debemos eliminar la presión que le imponemos a los niños de que se tienen que comer todo lo que está en el plato y recompensar su buena disciplina con comidas de ‘fast food' o dulces. Debido a esto estamos programándolos desde chiquitos a que cuando se sienten bien lo asocien con comida y cuando se sienten frustrados igualmente y en vez enfatizar que los buenos hábitos alimentarios comienzan desde la casa. De hecho, los padres deben ser los primeros en evaluar su peso y salud para que el plan de mejorar los hábitos de alimentación sea un proyecto familiar.

Tal y como advirtió recientemente el Registro Nacional de Control de Peso de Estados Unidos, la epidemia de la obesidad no se terminará simplemente porque la gente cambie de la leche entera a la descremada. Se necesita sustancialmente bajar las calorías e impulsar la actividad física para tener un peso saludable y conservarlo una vez que se ha conseguido.

Otro de los problemas, es que no hay una clase de nutrición en las escuelas y los niños no aprenden a comer una comida balanceada.

Las probabilidades de que un niño obeso o con sobrepeso lo continúe siendo aún de adulto son muy reales. De ahí la importancia, enfatizan los profesionales de la salud, que la familia aprenda a mantener estilos de vida saludables para minimizar el riesgo.

Por eso las familias deben orientarse y educarse para que las responsabilidades profesionales diarias y las presiones laborales no sean una excusa para no comer bien.

Aqui varias recomendaciones para los adultos:

• Planifiques sus comidas con anticipación.

• Saques primero el tiempo para ejercitarse y preparar sus alimentos y luego lo demás.

• Lleve meriendas adicionales para el momento de recogerlos en el cuido extendido o antes de sus prácticas deportivas. Esto evitara el deseo de desviarse a un restaurante de comida rápida, a la vez que fomentas niveles de azúcar saludables.

• Ponga límites al tiempo que los niños practican con videojuegos y utilize como recompensa llevarlos a actividades al aire libre.

La escuela y los ejercicios

La educación física, han señalado los científicos, debería ser más valorada en las escuelas. De la misma forma, investigadores de la Universidad de Harvard han recomendado que los recreos deberían ser más largos y que deberían aprovecharse los momentos después del horario escolar para actividades que pongan a los chicos en movimiento.

Cambios que pueden ayudar
1. Envíe meriendas nutritivas.

2. No auspicie establecimientos de comida rápida que no ofrezcan alternativas bajas en calorías (la mayoría ha incluido estas alternativas en sus menús por la presión y énfasis a el problema de la obesidad).

3. Ojo, si escoge un menú "bajo en calorías" y le añade mayonesa o margarina ya cambia el contenido calórico.

4. Controle el tiempo de TV y juegos pasivos. Busque juegos que estimulen el movimiento.

5. Hable con los cuidadores de sus hijos sobre lo que no desea que coman. Recuérdeles que darle alimentos de más es como ofrecerle el medicamento incorrecto (esto les impacta y les hace reflexionar).

6. Realize actividades en familia, caminatas juegos, etc.

7. Establezca metas reales, tal vez no perder peso, pero no ganarlo.

8. Busque ayuda profesional, con un pediatra o dietista licenciado y en programa de ejercicios para niños.

14/12/10

¡Toma consciencia de la diabetes!

Noviembre es el mes en el que se resalta cada año la importancia de tomar consciencia sobre la epidemia de la diabetes en el mundo.

Este año, varias organizaciones que luchan contra la diabetes, como la Federación Internacional de la Diabetes y la Asociación Americana de la Diabetes, se unieron para enfatizar la importancia de la prevención y para recordarte, que aunque existen factores genéticos relacionados con la diabetes, los cambios en tu estilo de vida son una arma muy poderosa para evitar el desarrollo de la diabetes y para evitar sus complicaciones.

El pasado 14 de noviembre se celebró a nivel mundial el día de la diabetes. Se eligió ese día porque es el cumpleaños de Sir Frederick Banting, una de las personas que descubrió la insulina, que como sabes, es la hormona que disminuye el nivel de azúcar en la sangre y que es importante en el tratamiento de la diabetes.

La Asociación Americana de la Diabetes se unió a la Federación Internacional de la Diabetes para crear más conciencia acerca de esta enfermedad, aprovechando que en Estados Unidos, todo el mes de noviembre se destina cada año a trabajar en temas importantes para combatir esta condición: la educación y la prevención.

La diabetes es una enfermedad que está aumentando en todo el mundo y es la principal causa de ceguera, de insuficiencia (falla) renal (del riñón) y de amputaciones de los dedos de los pies, los pies o incluso las piernas. Además, la diabetes aumenta las probabilidades de desarrollar enfermedades del corazón. Pero no todas las noticias son negativas…

La buena noticia es que la diabetes es una enfermedad que tú puedes prevenir. Si ya la tienes, también está en tus manos tomar control de la diabetes para evitar que te cause complicaciones que puedan comprometer seriamente tu salud, o retrasar las complicaciones y evitar que acorten tu vida.

¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar diabetes?
Obesidad: tener sobrepeso aumenta las probabilidades de que desarrolles diabetes tipo 2.No hacer ejercicio hace que aumentes de peso, y por consiguiente, produce más riesgo de desarrollar diabetes. Eso sin contar que el ejercicio es excelente para mantener los niveles de glucosa (azúcar) dentro de los límites normales, disminuye la presión arterial, y te proporciona muchos otros beneficios.

Tener más de 45 años.Pertenecer a algún grupo étnico/racial como ser negro, latino, indígena y/o asiático (de las islas del Pacífico).Que uno de tus padres, hermanos o hermanas tenga diabetes.

La campaña de concientización y prevención de la diabetes se enfocó en la manera de prevenir y/o de retrasar el desarrollo de la diabetes tipo 2. ¿Cómo puedes hacer para tomar el control de tu cuerpo y evitar que desarrolles esta condición?

Si tienes sobrepeso, puedes prevenir o retrasar la diabetes tipo 2 perdiendo entre el 5% y el 7% de tu peso corporal; o cerca de 10 a 14 libras (entre 5 y 7 kilos) si pesas más de 200 libras (más de 90 kilos). Para que puedas lograrlo debes comer sanamente y hacer ejercicio todos los días, mínimo durante 30 minutos.

Si tienes pre-diabetes, es decir, que los niveles de la glucosa (el azúcar) en tu sangre están por arriba de lo normal (más de 100 mgs/dl. y hasta 125 mgs/dl. en ayunas) pero no lo suficiente como para ser diagnosticado con diabetes (126 mgs/dl o más en ayunas dos veces), también puedes retrasar al aparición de la diabetes con una dieta sana y haciendo ejercicio regularmente.

Tú puedes prevenir el desarrollo de la diabetes. Haciendo pequeños ajustes, que sean significativos, en tu estilo de vida. De esta forma podrás evitar o retrasar esta enfermedad. ¡No esperes a que sea tarde! La diabetes, su prevención y su control no deben tomarse a la ligera.


Te Invito A Conocer Mas Sobre El Tema De Quemar Grasa Y Sobre Los Beneficios En Contra La Diabetes

14/10/10

Comer Rápido nos hace Obesos

col_popLas personas que comen deprisa y hasta que se sienten llenas multiplican por tres el riesgo de sobrepeso.

Comer rápido y terminar saciado en cada comida hace que una persona tenga más probabilidad de sobrepeso e, incluso, de obesidad. En una sociedad en la que los hábitos alimentarios están cambiando, los expertos están de acuerdo en que es necesario fomentar la educación nutricional, sobre todo en los más pequeños, para detener la epidemia de la obesidad. La forma insana que tenemos de comer es un hábito adquirido en la infancia que podría cambiarse, aunque no sea fácil.

Los expertos ya sospechaban que comer con voracidad no era un hábito saludable. “Come despacio y mastica cada bocado 20 veces“, promulga el dicho popular. Ahora, una investigación realizada en Japón demuestra que esto es cierto. Para el estudio se ha contado con una muestra de 3.287 individuos de entre 30 y 69 años de edad, a los que se interrogó sobre sus hábitos alimentarios haciendo hincapié en la velocidad a la que solían comer (se debía elegir entre muy lento, lento, medio, rápido y muy rápido).

También se preguntó si, de forma habitual, comían hasta saciarse y se determinó el peso ajustado por la altura (índice de masa corporal, IMC).

Demasiado rápido

Cerca del 50% de los participantes reconoció comer hasta sentirse lleno, y un 45,6% de los hombres y el 36% de las mujeres afirmaron que comían de forma muy rápida. Los resultados mostraron que tanto los que comían con rapidez como los que lo hacían hasta hartarse multiplicaban por dos la probabilidad de ser obesos, pero que cuando se daban ambas cosas a la vez, el riesgo todavía se incrementaba más. Los individuos que comían rápido y hasta sentirse llenos ingerían un mayor número de calorías, tenían un mayor peso y tres veces más probabilidades de tener sobrepeso en comparación con los que comían pausadamente y sin saciarse.

Estudios previos ya habían demostrado que tomar los alimentos a mucha velocidad y saciarse en cada comida provocaba sobrepeso. Sin embargo, esta investigación ha dado otro paso adelante al comprobar que cuando están presentes a la vez ambos hábitos, el riesgo de sobrepeso se multiplica.
Los mecanismos de la saciedad

La regulación del apetito es un proceso complejo del que cada vez hay más información. Las anomalías en los sistemas que le indican al cuerpo cuándo hay que dejar de comer parecen ser en parte responsables de algunos casos de obesidad. Cuando comemos, la distensión gástrica es una de las primeras señales de saciedad. Esta señal es transmitida por el sistema nervioso vegetativo hasta el hipotálamo, centro regulador que se encuentra en el cerebro.

Si consumimos muy rápido los alimentos, no damos tiempo al estómago para que envíe la señal de saciedad, por lo que se ingiere una mayor cantidad. El apetito, como la mayoría de los procesos del organismo, también está regulado por hormonas. Además de la insulina, una de las primeras en ser identificada fue la leptina, que se produce en el tejido adiposo y tiene propiedades supresoras del hambre. Más tarde fue la grelina, conocida como la “hormona del hambre” por su función opuesta: aumenta el apetito.

Más hormonas involucradas

La colecistokinina también es una hormona de la saciedad secretada por células duodenales en respuesta a la presencia de alimentos, sobre todo de grasas. Se cree que actúa inhibiendo el vaciado gástrico, lo que contribuye a tener sensación de estar lleno. El péptido intestinal YY (PYY), sintetizado en la porción distal del tracto digestivo y en el sistema nervioso central y periférico, es otra de las hormonas que intervienen para regular lo que comemos.

Más recientemente se ha descubierto la obestatina, que también regula el peso y la ingesta de alimentos, y la oxintomodulina, secretada por unas células de la mucosa del estómago y que actúa suprimiendo el apetito. El sistema nervioso también juega un importante papel en la regulación del apetito. En el hipotálamo, una estructura situada en el cerebro, se encuentra el centro del hambre y de la saciedad. Diversas sustancias de las mencionadas antes actúan sobre estos núcleos.

La sensación de saciedad también parece que, de alguna manera, está genéticamente determinada. Un estudio efectuado por científicos británicos ha puesto de manifiesto que el FTO, un gen que se relaciona con la obesidad, actúa inhibiendo la sensación de saciedad. Investigadores del University College y del King’s College, de Londres, examinaron a 3.337 niños entre los 8 y 11 años para estudiar si los que eran portadores de la variante de alto riesgo del gen tenían el apetito alterado. Los resultados mostraron que el gen sí que actúa sobre el apetito, y que los niños con dos copias de la variante de alto riesgo tenían más dificultad para sentirse saciados después de comer.

Actuar Sobre El Apetito

comertvEs indudable que los hábitos alimentarios están cambiando. Las sociedades del bienestar tienen a su disposición gran cantidad de comida, muy elaborada y de fácil preparación. Disponemos de poco tiempo y a menudo comemos rápidamente. Cada vez hay menos familias que comen juntas y más niños que lo hacen solos delante del televisor. Cada vez se hace más énfasis en la importancia de los hábitos alimentarios como una de las claves en la epidemia de obesidad, remarcando la importancia de trabajar para fomentar una alimentación saludable en los niños, como comer de forma lenta, mediante raciones adecuadas y en familia.

De la misma manera, la forma en que comemos está siendo una de las áreas clave en la investigación de la obesidad. También se están estudiando tratamientos que incorporen sustancias que favorezcan la sensación de saciedad. En este sentido se dirige una investigación británica, del Imperial College de Londres, para desarrollar un fármaco con una hormona saciante, el polipéptido pancreático. Su objetivo es elaborar un tipo de medicamento que pueda absorberse por la boca para poder introducirlo en un chicle.

Otra opción sería administrarlo a través de un inhalador nasal. Los primeros ensayos han mostrado resultados satisfactorios: dosis moderadas de esta hormona pueden reducir de un 15% a un 20% la cantidad de comida ingerida. Probablemente, el comer rápido es un hábito adquirido en la infancia que podría cambiarse, aunque no sea fácil.

Cómo comer despacio

Algunos pequeños consejos pueden ayudar a evitar comer de forma rápida hasta la saciedad:
  1. No saltarse las comidas y hacer un pequeño tentempié a media mañana o a media tarde. Esto evita llegar a la mesa con mucha hambre.
  2. Comer despacio y en ambientes tranquilos, sin distracciones, como la televisión.
  3. Elegir alimentos que necesiten más tiempo de masticación, como ensaladas y verduras, en lugar de purés.
  4. Esperar un poco entre la comida y el postre. En la mayoría de los casos, el postre ya no se toma porque aparece la sensación de saciedad.

Dieta para bajar el colesterol

Cuanto más elevado es el nivel de colesterol en la sangre, más riesgo existe de sufrir un ataque al corazón o de contraer una enfermedad cardíaca, la causa de muerte Nº1 en los Estados Unidos.

¿Qué es el colesterol?

El colesterol es una sustancia grasa que empieza a acumularse en las paredes de las arterias. Con el paso del tiempo, esto genera un endurecimiento de estos conductos, que se estrechan. En consecuencia, el flujo sanguíneo se vuelve más lento o directamente se bloquea.
Como la sangre transporta oxígeno al corazón, al no llegar suficiente sangre y oxígeno, puede aparecer dolor en el pecho. Si directamente no llega nada de sangre a una porción del corazón, se produce un ataque.

La clave está en la dieta y el ejercicio

Para reducir el colesterol es fundamental modificar algunos hábitos en el estilo de vida. Esto incluye: dieta, actividad física y control del peso.
  • Dieta: Debe tener menos de 7% de calorías provenientes de grasas saturadas y menos de 200 mg de colesterol en la dieta diaria. El objetivo es ingerir las calorías necesarias para mantener un peso adecuado y evitar el sobrepeso. En caso en que el nivel de LDL (lipoproteína de baja densidad), que transporta el colesterol a las arterias, continuara alto, se puede aumentar el consumo de fibra soluble. Se la puede encontrar en las frutas, verduras, legumbres y cereales.

¡Aprende a combatir el colesterol!

Alimentos recomendados: Productos lácteos libres o con 1% de grasa, carnes desgrasadas, pollo o pavo sin piel, alimentos con granos enteros, frutas y vegetales. También, margarinas suaves, que contienen menos grasas saturadas y no tienen (salvo excepciones) grasas trans. Para agregar a la dieta alimentos con fibra alimentaria se puede optar por avena, frutas (como la naranja y las peras), algunos vegetales (como col de Bruselas y zanahorias), guisantes secos y frijoles.
Alimentos de consumo limitado: Todos los productos que tengan alto contenido de colesterol como hígado, carne orgánica, yema de huevo y lácteos regulares (que no son descremados)
  • Actividad física: Es recomendable realizar algún tipo de ejercicio en forma regular, durante 30 minutos, todos los días, en lo posible. Esta indicación es fundamental para las personas con sobrepeso o con un gran diámetro de cintura, que poseen alto nivel de triglicéridos o bajo nivel de HDL (lipoproteínas de alta densidad).

27/9/10

¿Por qué comemos de más?

Si en teoría comemos cuando tenemos hambre, ¿por qué a veces seguimos comiendo aún cuando ya no tenemos más apetito? Esta pregunta, que se la hacen a diario quienes libran la batalla contra el sobrepeso, también se la cuestionan los expertos.

Plato grande, porción grande

Para algunos psicólogos la explicación está en el cerebro. “Somos una nación de comedores autómatas”.

Hacemos tantas cosas durante el día que cuando comemos simplemente masticamos y masticamos y masticamos, y comemos y comemos y comemos”, explicó el Dr. Brian Wansink, científico especializado en comportamiento del Laboratorio Cornell Food and Brand, que sostiene que una gran parte de la población se alimenta sin tomar conciencia de lo que está haciendo.

Según las investigaciones que realizó el experto, cuanto más grande es el plato, más comida se sirve la gente.

Esto lleva a que las personas coman entre un 25 y 28% más de lo debido.

Y cita el siguiente ejemplo: si uno sirve seis onzas de pasta en un plato de ocho pulgadas, la porción parecerá normal. Pero si la misma cantidad de pasta la servimos en un plato grande, la comida parecerá la “entrada”, provocando la necesidad de comer más.

Por otra parte, hay situaciones que llevan a comer prácticamente sin darnos cuenta. Por ejemplo, quienes ven televisión durante la cena, comen un 40% más.

Otro de los hallazgos del Dr. Wansink se refiere a la bebida: cuando nos sirven bebida en vasos cortos y anchos tomamos 76% más que cuando el vaso es largo y delgado. Esto sucede debido a una ilusión óptica conocida como “ilusión vertical-horizontal”, que nos lleva a centrar nuestra atención en la altura y no en el ancho, por eso tendemos a servirnos más bebida en los vasos cortos (y anchos) porque imaginamos que la capacidad es menor.

Todo entra por los ojos

La investigación que condujo el Dr. Wansink no hace más que comprobar la premisa popular de que “todo entra por los ojos”. En la alimentación, esto tiene consecuencias poco saludables, ya que terminamos comiendo de más.

El estómago registra que estamos satisfechos recién 20 minutos después de terminar de comer. Por eso, el experto comparte un consejo para poner en práctica la próxima vez que asistas a un buffet: las personas que ponen todo en el plato antes de sentarse, incluido el postre, comen 14% menos que la gente que se sirve poco y después se vuelve a servir una segunda o tercera vez. Esto si te invitan a una fiesta de esas en las que cada uno se acerca con su plato a la mesa y se sirve.

Si no concurres a menudo a estos lugares y eres de los que comen siempre en casa, implementa el plan “b”: en lugar de servir en un plato grande, comienza a usar los platos de postre. ¡Comerás casi un 30% menos!

¿Por qué estás gordo o gorda? >>>Ve este vídeo<<<