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15/3/11

Científicos de Mayo Clinic descubren clave para la obesidad

Un estudio revela un mecanismo regulador de cómo se quema la grasa
Científicos de Mayo Clinic, en colaboración con investigadores de la Universidad de Iowa, la Universidad de Connecticut y la Universidad de Nueva York (NYU) descubrieron un mecanismo molecular que controla el gasto de energía en los músculos y permite determinar el peso corporal.  Los científicos dicen que esto puede resultar en un nuevo abordaje médico para el tratamiento de la obesidad.  Los resultados aparecen en la revista “Cell Metabolism (Metabolismo Celular)”.

El mecanismo que conserva la energía está controlado por los canales de potasio sensibles al ATP (KATP). 

El ATP, o trifosfato de adenosina, es la “moneda para energía” utilizada por las células del organismo.  Estos canales en particular pueden sentir las acumulaciones de ATP y regular el rendimiento cardíaco y músculo-esquelético de acuerdo a las mismas.  Los animales que carecen de este mecanismo para conservar energía queman más energía almacenada al dispensar más calor durante períodos de reposo y actividad normal.

Igual que en los humanos, el exceso de energía proveniente de los alimentos se almacena como glicógeno o grasa capaz de convertirse en ATP, conforme a la demanda de energía.  La eliminación del canal del KATP obliga al organismo a emplear la energía con menor eficacia, consumiendo más y almacenando menos, o ganando poco peso incluso con una alimentación “occidental” rica en calorías.

“Si bien los mecanismos para conservar energía son naturalmente protectores (para tiempos de escasez de alimentos o de tensión ambiental), también promueven obesidad en la moderna sociedad sedentaria”, acota el Dr. Alexey Alekseev, electrofisiólogo de la Clínica Mayo y primer autor del estudio.  “Los resultados plantean que apuntar terapéuticamente hacia la función del canal del KATP (en el músculo, concretamente), sería factible encontrar una nueva alternativa para los pacientes obesos con menos capacidad de hacer ejercicio”.

La realización del estudio

El Dr. Alekseev y sus colegas sospechaban que el canal del KATP podía controlar el gasto de energía.  Para comprobar su hipótesis, estudiaron ratones modificados genéticamente en los que se había desactivado el canal del KATP en todo el cuerpo o en el tejido muscular.  Luego, compararon estos ratones con otros normales y descubrieron que  desde la edad de 5 meses, los ratones modificados eran más magros y permanecían así durante el resto de sus vidas.



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Los científicos compararon los patrones de actividad, los niveles hormonales, la ingesta de alimentos y el intercambio gaseoso de la respiración tanto en reposo como bajo ejercicio moderado.  Uno de los logros del estudio fue descubrir que, ante la ausencia de la función del canal del KATP , la actividad derivaba en mayor consumo de carbohidratos y lípidos, lo que a su vez llevaba obligatoriamente a quemar glicógeno y grasa corporal almacenada.

“Al percatarse del contenido de energía celular, los canales del KATP, de manera continua y sin importar cuál sea el grado de actividad, optimizan el empleo de la energía y definen el equilibrio entre energía disponible y consumo”, explica el Dr. Alekseev.  “En principio, apuntar hacia los canales musculares del KATP podría revertir el equilibrio de energía positiva que favorece la ganancia de peso, permitiendo controlar la obesidad en pacientes cuya capacidad de hacer ejercicio es baja o moderada debido al hecho mismo de su sobrepeso”.

La investigación recibió apoyo del Premio de la Familia Gerstner al Desarrollo Profesional en Medicina Individualizada, la Sociedad Americana de Farmacología Clínica y Terapéutica, la Fundación Marriott, la Escuela de Postgrado de Mayo, los Institutos Nacionales de Salud y, en parte, de la Iniciativa de Investigación Médica del Fideicomiso para Caridad Roy J. Carver y de la Orden Fraterna de Águilas Aerie de Iowa.

Otros autores del estudio son: Santiago Reyes Ramírez; la Dra. Satsuki Yamada, Srinivasan Sattiraju, Marina Gerbin y el Dr. Andre Terzic de la Clínica Mayo; así como los doctores Denice Hodgson-Zingman, Zhiyong Zhu, Ana Sierra y Leonid Zingman de la Universidad de Iowa; además del Dr. William Coetzee, de la Escuela de Medicina de NYU y el Dr. David Goldhamer de la Universidad de Connecticut.

Para más información de la Mayo Clinic haz clic en el logotipo:
Copyright © 2011 por Mayo Clinic.  Todos los derechos reservados.
Imágen © iStockphoto.com / mark wragg
Permalink: http://www.vidaysalud.com/daily/dieta-y-nutricion/cientificos-de-mayo-clinic-descubren-clave-para-la-obesidad/

11/11/10

¿Tienes sobrepeso? Que no sea una excusa para no hacer nada


¿Tienes sobrepeso y crees que no puedes o tienes que  hacer ejercicio? ¿Crees que tienes limitaciones para poner tu cuerpo en funcion? Lo más logico es que esas sean solamente excusas. El ejercicio físico es saludable para todas las personas. Incluso a ti, con esas libras de más, te ayudará a reducir peso, reducir el riesgo de adquirir algunas enfermedades, disminuir el estrés y una mejor calidad de vida en general. Descubre cómo en esta seccion.

Claudia se asombro cuando Luis la sacó a bailar en el la fiesta que hicieron después de salir del trabajo. No se lo imaginaba de otra manera que no fuera tecleando frente al monitor viendo historias de ciencia ficción o leyendo las últimas noticias tecnológicas que se difunden en el mundo.

 Su compañero continua haciendo todo eso, pero hace unos meses decidió comenzar a tomar clases de gimnasia rítmica: “fui para complecer a alguien que me insistía mucho. La primera clase fue un desastre, hacía todo al revés y siempre estaba fuera de tiempo, la segunda fue algo mejor y poco a poco empecé a ver que podía dominar los movimientos de mi cuerpo”, recuerda  Luis y sonríe: “Ahora, cuando alguien nuevo se entra  al grupo, me veo al espejo y recuerdo todo ese sobrepeso..... ese primer día, ufff...y me sigo sorprendiendo de cuánto he progresado”.

Luego de varios meses ejercitando, Luis no sólo le da respiro a su teclado sino también a su cuerpo: recuperó el movimiento, perdió más de 21 kilos (46 libras), ganó buen humor y sumó a sus clases de gimnasia 1 hora de caminata diaria. Y este es sólo el inicio. Está feliz con los cambios que nota en su cuerpo y pretende seguir perdiendo kilos o libras acompañando la gimnasia con una alimentación más sana –claro- y, sobre todo, adoptando nuevos hábitos, que al final mejoran su autoestima y potencian su creatividad.

¿Y tú creías que con tus kilos de más no podías hacer ejecicios? ¿Acaso hay un límite para el ejercicio y el entretenimiento? En general no lo hay. Una vez conocí a una profesora de tango que era obesa y realmente “le sacaba brillo al piso”. El baile es otra alternativa sumamente divertida para quienes quieren combatir al sedentarismo. ¡Anímate! Busca ropa cómoda, elige qué y dónde y ponte en movimiento.

Otras alternativas para ejercitarte pueden ser actividades acuáticas, como natación, bicicleta fija y yoga o ejercicios de estiramiento, sin olvidar tareas cotidianas como subir y bajar escaleras, limpiar la casa, ocuparse del jardín, lavar el auto y todas aquellas que impliquen poner el cuerpo en movimiento.

Recuerda que debes empezar siempre realizando movimientos lentos, hasta que los músculos entren en calor, y que la idea no es hacer todo de golpe sino que el ejercicio debe ser gradual.
Poco a poco irás notando los beneficios de la actividad física, que no sólo te ayuda a quemar calorías y a perder peso sino que además reduce el riesgo de sufrir enfermedades y ataques cardíacos, hipertensión (presión alta) y diabetes tipo 2.

Comparablemente, la actividad física mejora tu fuerza, músculos, huesos y coordinación (como le ha ocurrido a Luis), y de ese modo eleva tu calidad de vida facilitando todas tus tareas diarias, como subir un piso por las escaleras, atarte los cordones de los zapatos e incluso dormir muy mejor.

Y si todo esto todavía no te convence, recuerda que el ejercicio también tiene beneficios psicológicos; por ejemplo, te ayuda a elevar la autoestima, mejora el humor y combate el stress.
Ahora que estás considerando la posibilidad de ejercitarte, aquí tienes 10 consejos para que tengas mas fe en estas ideas:
  1. Confía en ti mismo y ten en cuenta que cada pequeño paso se suma para obtener grandes resultados con el tiempo.
  2. Proponte alcanzar objetivos que sean posibles, no ideales. Por ejemplo, puedes comenzar ejercitándote de 5 a 10 minutos algunas veces por semana y luego ir agregando actividades a medida que vayas concretando ese propósito.
  3. Puedes ejercitarte en todo momento, moviendo tus pies mientras esperas que el microondas termine de calentar la comida, reemplazando el ascensor por las escaleras, durante los descansos en la oficina, etc.
  4. Si puedes, utiliza un cuenta-pasos durante el día para corroborar la cantidad de pasos que das y proponte incrementarlos un poco más cada día.
  5. Programa pequeños descansos de 10 a 15 minutos durante el día, para hacer alguna actividad física.
  6. No te exijas demasiado, el ejercicio debe sentirse cómodo. Y si tienes alguna limitación de salud, lo mejor es consultar con tu médico antes de comenzar una rutina de ejercicios.
  7. No te desanimes si no te gusta la actividad que elegiste. Prueba distintas alternativas para ejercitarte, hasta que encuentres la que más te divierta.
  8. Si lo prefieres, escucha música de tu agrado, puede ser estimulante a la hora de ejercitarte.
  9. Trata de buscar a alguien que comparta el ejercicio contigo, siempre es más divertido cuando lo haces con amigos.
  10. Por último, lleva un diario y anota tu progreso. ¡Te sorprenderá cuando veas los resultados!
Ahora sí, ponte en funcion y no te decaigas si no puedes realizar uno que otro ejercicio en particular. Sigue probando y enorgullécete de cada logro, por pequeño que sea. Haz un compromiso contigo mismo para mantener y en lo posible incrementar tu nivel de actividad, aunque sean unos pocos minutos por día. Convierte al ejercicio en una rutina diaria y no te olvides de divertirte.

¡Recuerda! El sobrepeso no es una excusa para no hacer nada.

Aqui te dejo un enlace de un  plan que te aseguro es el mejor en español que hay para reducir de peso, este programa derriva todos los viejos conceptos,mentiras y demas , te invito a que hagas clic y lo conoscas.

1/11/10

Los hombres sudan “mejor” que las mujeres

Si te gusta hacer ejercicio y vas al gimnasio o practicas algún deporte en grupo, te habrás dado cuenta de que los hombres parecen empezar a sudar más rápido que las mujeres. ¿Por qué? Sigue leyendo para que te enteres de esta curiosidad a la hora de hacer ejercicio.

Cuando hace mucho calor, nos damos cuenta de que sin tengamos que hacer nada, empiezan a correr por nuestro cuerpo gotas de sudor. Lo mismo sucede cuando hacemos ejercicio. Al cabo de un rato de hacer movimientos, el cuerpo empieza a sudar para ayudar a refrescar al cuerpo. Y ni qué decir de cuando hacemos ejercicio y hace calor al mismo tiempo. Entonces quedamos mojados como si hubiéramos tomado una ducha. ¿Te ha pasado? Si llevas un estilo de vida activo, apuesto a que sí.

El cuerpo humano es tan sabio que usa el mecanismo de sudar para mantenerse fresco. El sudor es un líquido salado que se libera a través de las glándulas sudoríparas (cuya función es la de sudar) que se encuentra en las axilas, en los pies, las palmas de las manos y en las plantas de los pies.

El número de glándulas sudoríparas determina qué tanto suda cada individuo. Tenemos aproximadamente entre 2 y 4 millones de glándulas sudoríparas, las cuales se activan durante la pubertad. Y aunque las mujeres tienen más glándulas sudoríparas que los hombres, las de éstos últimos son mucho más activas.

Esto significa que los hombres no sólo sudan más, sino que, de acuerdo a un estudio realizado por unos científicos japoneses, lo hacen de forma mucho más eficiente.

Para su investigación, los científicos de la Universidad Internacional de Osaka y de la Universidad Kobe reclutaron a 4 grupos integrados por hombres y mujeres atléticos y hombres y mujeres que no estaban en forma. Les pidieron que hicieran bicicleta estática por una hora, sin parar, incrementando la intensidad con intervalos y en un ambiente con clima controlado.


Los resultados del estudio demostraron que, efectivamente, los hombres son más eficientes a la hora de sudar. ¿Qué significa esto? Que durante el ejercicio los hombres sudan más rápido que las mujeres, lo cual hace que sus cuerpos se mantengan a una temperatura más baja y puedan así tener más resistencia.
Si bien el ejercicio activa el sudor en las personas de ambos sexos, las mujeres necesitan mucho más calor y movimiento antes de empezar a sudar y esto las pone en desventaja por una sencilla razón: el sudor refresca la piel. Si esto no sucede, se acaloran más y les cuesta más seguir adelante con el ejercicio.

Quienes presentaron los peores resultados a la hora de sudar, fueron las mujeres que no están en forma.
Si eres mujer, tal vez no tengas mucho problema con el tema ahora que se viene el invierno. Es más: es una buena temporada para aumentar la intensidad y la frecuencia  de los ejercicios que practicas para aclimatarte mejor cuando venga la temporada de calor.

Si haces ejercicio en un ambiente en donde hace mucho calor, bebe mucha agua. Las mujeres tienen menos líquido en su cuerpo y por lo tanto, se deshidratan más fácilmente. No esperes a que esto suceda. Antes, durante y después del ejercicio, ten una botellita de agua a tu lado para que resistas más el calor y puedas controlar mejor la temperatura de tu cuerpo durante la actividad física.

25/10/10

10 consejos para guardar la comida en el refrigerador (la nevera)

La rutina de hoy en día no deja tiempo para nada, a veces, ni  para cocinar. Tanto los jóvenes ejecutivos, como los estudiantes, las madres solteras y las familias con niños encuentran en los refrigeradores o neveras a sus mejores aliados para mantener las comidas frescas por más tiempo. Sin embargo, el saber cómo guardar alimentos en el refrigerador tiene sus secretos.


Si tuviste una cena para amigos en casa y te sobró mucha comida, seguramente querrás guardarla en el refrigerador o la nevera. También podría pasar que hayas salido a comer a un restaurante y te hayas llevado lo que no comiste a la casa. Podría suceder también que decidas cocinar el fin de semana para tener comida lista el resto de la semana, y es entonces cuando debes tener en cuenta ciertos aspectos para que la comida se mantenga fresca y no dañe ni tu salud ni la de tu familia.

El objetivo de poner los alimentos en el refrigerador es prevenir el crecimiento de microorganismos. Tal vez te hayas dado cuenta que cuando dejas los alimentos fuera del refrigerador por algunos días, estos comienzan a tener cambios en su apariencia y en el olor. Esos cambios se deben a los microorganismos que crecen en los alimentos. Algunos de estos microorganismos incluyen: la salmonela, la escherichia Coli O157: H7, el C. botulinum y la Listeria.

Para prevenir que estos indeseables organismos lleguen a tu refrigerador ten en cuenta lo siguiente:

1. Lee las instrucciones de almacenamiento y las fechas de vencimiento
Cuando vayas de compras al supermercado, al mercado, a la tienda, tómate tu tiempo. Revisa lo que dicen las etiquetas acerca de las condiciones para refrigerar los alimentos. No te olvides que algunos alimentos deben ser refrigerados después de abrirse. Esto pasa con las mermeladas, la salsa de tomate o catsup, la mostaza y la mayonesa, pero también con muchos otros alimentos. Lee antes de guardar o de comprar. Las comidas preparadas y las congeladas tienen instrucciones específicas que deben ser seguidas al pie de la letra. Revisa las fechas de vencimiento.
En caso de que hayas comprado algún alimento y al cabo de los días te des cuenta de que su fecha límite de consumo expiró, tíralo a la basura, no titubees.
2. Que no pase mucho tiempo antes de guardar los alimentos
Para algunas personas el ir al mercado es un paseo de fin de semana. Compran la comida y luego dan un pequeño paseo por el centro comercial, se comen un helado o pasan por el banco a hacer unas diligencias. Esto es un grave error. Cuando vas a comprar alimentos, no debes planear hacer varias otras cosas después. Ve directo a casa y coloca en el refrigerador los alimentos que necesitan ser refrigerados. Estos alimentos no deben estar sin refrigerar por más de dos horas. Y si hace mucho calor, o sea, si están expuestos a temperaturas mayores de  90° F o 32° C, no deben estar sin refrigerar por más de una hora.

3. Carnes, pollo, pescado y otros productos animales, de inmediato al refrigerador
Con otros alimentos como las carnes, el pollo, el pescado, los mariscos, el cerdo e inclusive los huevos es necesario ser aún más cuidadoso. Trata de esperar lo mínimo posible de acuerdo con las temperaturas descritas arriba. Algunas personas congelan las carnes y luego las descongelan, y más tarde las vuelven a congelar. Si quieres cuidar tu salud, no hagas esto por nada del mundo.

4. Uso del refrigerador o nevera
Ahora, también es importante tener ciertos cuidados que deben con el refrigerador. Por ejemplo: ¿Sabes cuál es la temperatura adecuada y cómo organizar los alimentos en tu nevera?
  • Temperatura. En la medida de lo posible te aconsejo que adquieras un termómetro que te permita revisar periódicamente que la temperatura de tu refrigerador esté en los  40° F  o 4° C. El congelador debe permanecer en los 0° F  ó -18° C. Estas son las temperaturas adecuadas para garantizar que tus alimentos se conserven correctamente.
  • Orden. A veces es fácil acumular y acumular en el refrigerador hasta que no queda ni un solo espacio. Para muchos, lo importante es acomodar todo sin importar que queden unos sobre otros, hasta que todo quede repleto. Cuando llenas tu refrigerador hasta que no queda espacio, estás limitando la circulación del aire. Lo que hace que algunos alimentos reciban el aire frío, mientras que otros no reciban el aire que está circulando. Idealmente, debes organizar tu nevera de forma que permita que el aire circule.
  • Limpieza. El aseo del refrigerador y del congelador es fundamental para garantizar el buen estado de los alimentos que guardas allí. Límpialo con frecuencia para prevenir el crecimiento de las bacterias. Si tienes alimentos que están goteando debes limpiarlos tan pronto como sea posible, especialmente si este goteo viene de alimentos como carnes, pescados o pollo.
5. El frío no mata todo
Es fácil pensar que el congelador lo soluciona todo. El congelador es un excelente aliado ya que detiene el crecimiento de las bacterias, pero no mata a aquellas que ya venían en la comida. Es así como si esperas mucho tiempo para refrigerar la comida que te quedó del restaurante o la que preparaste en casa desde la mañana, le das oportunidad a los microorganismos de crecer en tu comida, y el refrigerador no puede hacer nada en contra de esto, más aún si las temperaturas no están ajustadas adecuadamente.
Te aconsejo que revises los termómetros de los congeladores. En algunas situaciones, los congeladores antiguos producen tanto hielo que se afecta el enfriamiento de todo el refrigerador.

6. Guarda los alimentos de temporada
Con la llegada del invierno, muchas personas prefiere congelar alimentos para tener suficiente durante la temporada de clima frío. Esto es una excelente idea, sobre todo para aquellas personas que tienen pequeños cultivos en casa y cosechan durante la primavera y el verano. El congelador te ayudará a mantenerlos en buen estado, sin embargo, no te ayudará a conservar plenamente el sabor, la suavidad, el aroma, los jugos y el color de los alimentos.

7. Usa empaques y recipientes para almacenar
He visto casos en donde por pereza, las personas guardan los alimentos en los platos en los que estaban comiendo e inclusive en las ollas en las que los cocinaron. Esto en realidad no ayuda a la conservación de tus alimentos. Dedícales un poco de tiempo. Empácalos bien. Colócalos en recipientes de plástico o en bolsas con cierre hermético. Asegúrate de taparlos bien.
8. Presta atención a tus sentidos
El olfato, el gusto y la vista son excelentes amigos a la hora de reconocer comida que ha iniciado procesos de descomposición. En algunos casos te habrás dado cuenta que la comida se daña aún estando en el refrigerador. Si ves y hueles la comida, y a simple vista la cosa no se ve bien, no dudes en tirarla. Si algo huele mal es por que está mal. La comida que no te acabaste o “las sobras” del día anterior generalmente tienen un tiempo de vida muy corto. Trata de comerlas lo antes posible, y revisa su estado a diario. No permitas que las bacterias que se crean en estos alimentos pasen de unos a otros contaminando así toda tu comida.

9.  Cuando comes en un restaurante…
Si vas a comer afuera y te quedó algo de comida que quieres llevarte a tu casa para el día siguiente, es una magnífica idea. Pero si vas a demorarte más de dos horas en llegar a casa, es mejor que no lo hagas. Dejar este tipo de comida sin refrigerar no es una buena idea. Además si piensas en dejarla en el auto, es aún peor. El calor del auto hace que las bacterias se reproduzcan mucho más rápido.

10. Cuidado con el lugar donde guardas tus alimentos
Revisa muy bien donde guardas tus alimentos. Por nada del mundo los dejes cerca de los productos de la limpieza, de los desinfectantes o de cualquier producto que pueda tener ingredientes que sean tóxicos y puedan causarte problemas.
Siguiendo estos consejitos, vas a poder asegurarte de que tus alimentos se mantengan frescos y listos para tu consumo y el de tu familia. Evita a toda costa que las bacterias ataquen tu refrigerador.