Mostrando entradas con la etiqueta Corazón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corazón. Mostrar todas las entradas

16/3/11

¡Silencio! tengo problemas del corazón


© iStockphoto.com / AlexRodavlas

El estar expuesto a ruido con volumen muy elevado no sólo puede dañar tu audición sino también la salud de tu corazón. Así lo demuestran unas investigaciones recientes, que detectaron que escuchar sonidos fuertes de manera continua, como ocurre en algunos lugares laborales o en ciertos sectores urbanos, también puede elevar el riesgo de sufrir ataques cardíacos.

Se sabe que el tabaquismo, el sedentarismo, el estrés, el colesterol alto, la presión elevada y la obesidad son factores que incrementan las posibilidades de padecer enfermedades cardíacas. Como si fueran pocos, a esta lista ahora también se suma el ruido fuerte y prolongado. Dos estudios recientes se refieren a esto: uno fue desarrollado por un grupo de investigadores de la Facultad de salud ambiental de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver, Canadá, y el otro por un equipo de especialistas de la Universidad de Berna, en Suiza.

El equipo canadiense analizó los datos de 6,000 personas que participaron en la encuesta nacional del examen de la salud y la nutrición de los Estados Unidos entre 1999 y 2004, relacionada a sus estilos de vida y salud ocupacional empezando a los veinte años. Además de incluir otros temas de salud, los participantes también fueron sometidos a exámenes físicos y pruebas sanguíneas. De ese modo, detectaron que los empleados que trabajan en lugares con ruido persistente (como ocurre con máquinas o motores en algunas industrias, por ejemplo, sin necesidad de que sean sonidos de volumen tan elevado) tienen entre dos y tres veces más riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca grave, en comparación con los que lo hacen en ambientes laborales silenciosos.

Por ejemplo, este equipo encontró que el 21% de los individuos que dijo que su lugar de trabajo era ruidoso casi todo el tiempo (en su mayoría hombres con una edad promedio de 40 años) tendía a tener sobrepeso y a fumar, dos factores de riesgo para desarrollar enfermedad cardiaca. Además, la asociación entre un ambiente laboral ruidoso y la enfermedad cardiaca fue particularmente marcada en los trabajadores menores de 50 años, que tenían entre tres y cuatro veces más probabilidades de sufrir de angina de pecho,  enfermedad de las arterias coronarias, así como de un ataque cardiaco.

Los hombres y los fumadores en ese grupo de edad también estaban en mayor riesgo. Asimismo, los expuestos a ruidos fuertes en el trabajo tenían el doble de probabilidades de tener presión arterial diastólica (que es el segundo número cuando se lee la presión arterial) más alta de lo normal.

Al mismo tiempo, el equipo de la Universidad de Berna analizó los riesgos de la contaminación por ruido en personas que viven en zonas cercanas a los aeropuertos. Para ello tomó en cuenta datos provistos por 4,6 millones de adultos de Suiza y, gracias a registros gubernamentales y datos ambientales, pudo determinan los niveles de contaminación en dichas zonas residenciales, además de establecer el nivel de ruido a lo largo de quince años. Así encontraron que tanto el nivel como la duración del ruido elevaban por sí solas el riesgo de morir de un infarto.

Por ejemplo, luego de identificar un total de 15,532 defunciones por infarto en la población estudiada entre 2000 y 2005, los investigadores detectaron que las personas expuestas a 60 decibelios (que son las unidades para medir la intensidad del ruido) diarios tenían un 30% más de posibilidades de morir debido a causas cardíacas que aquellas que se exponían a menos de 45 decibelios por día.
Así que si tú trabajas en un ambiente muy ruidoso ¡ten cuidado! Tu corazón podría estar en riesgo.

El ruido de la ciudad es nocivo para el corazón


Las bocinas, los carros, el ruido de las motocicletas… todo eso afecta a tu corazón aunque no te des cuenta. Un estudio nuevo habla de que el ruido del tráfico de la ciudad puede incrementar el riesgo de desarrollar un accidente vascular cerebral, o sea, un derrame cerebral. Sigue leyendo para que te enteres.

Raúl vive en un apartamento situado en una avenida grande y congestionada de la ciudad. Cuando abre las ventanas, lo único que oye son bocinas, motores, gritos de un conductor a otro, frenadas repentinas, motocicletas, autobuses y vendedores ambulantes. Al caminar por la ciudad, se encuentra con lo mismo: no hay una calle tranquila donde haya un minuto de silencio y no se escuche otra cosa que el infernal barullo de la ciudad.

Desde hace tiempos Raúl se queja de jaquecas, dolor de espalda, cansancio y dificultad para conciliar el sueño. Y ¿quién no? Claramente vivir en una ciudad ruidosa afecta la salud mental y física a muchos niveles. Al punto de que Raúl está considerando seriamente irse a vivir en los alrededores.

Justamente, un estudio reciente realizado en Dinamarca y publicado por la revista “European Heart Journal” comprobó que la contaminación auditiva (por el ruido) también es perjudicial para la salud cardiovascular o la salud del corazón. En concreto, esta investigación dice que el sonido del tráfico de la ciudad aumenta el riesgo de sufrir un derrame cerebral (o un accidente cerebro vascular o vascular cerebral), en particular para las personas mayores.

Para llegar a esta conclusión, los científicos observaron a más de 51,000 personas en Dinamarca y encontraron que por cada 10 decibeles de aumento del nivel del ruido, el riesgo de sufrir un derrame cerebral se incrementó en un 14%. Pero en las personas mayores de 65 años, el riesgo aumentó aún más: un 27%. Los decibeles son las unidades que miden la intensidad del sonido.

No es la primera vez que se habla de que la contaminación auditiva repercute en el bienestar del corazón. Varios estudios publicados anteriormente han relacionado el ruido del tráfico de la ciudad con el aumento del riesgo de sufrir de infartos o ataques cardíacos.

Sin ir más lejos, un estudio publicado en la edición de marzo del 2004 de la revista Noise and Health (Ruido y salud) habló de que el ruido produce que se liberen niveles elevados de las hormonas relacionadas con el estrés como el cortisol, la adrenalina, y la noradrenalina y que un aumento considerable puede llevar a sufrir de hipertensión, derrame cerebral, fallas del corazón y problemas del sistema inmunológico. La conclusión de ese estudio fue de que el sonido es un estresante importante que puede afectar a varios sistemas del cuerpo: al endocrinológico, al inmunológico y al cardiovascular.

Otro estudio publicado en el 2007 en Science of the Total Environment encontró que las mujeres que admitieron ser sensibles al ruido, tuvieron riesgo 80% más alto de sufrir un ataque al corazón.


Por lo visto, el ruido de la ciudad no es bueno para el sistema cardiovascular. Si vives en una ciudad ruidosa, considera si la salud de tu corazón está en riesgo para tomar medidas al respecto. Quizás valga la pena buscar un lugar menos ruidoso para vivir, mientras las autoridades toman cartas en este asunto de salud pública que beneficiaria el corazón de tantas personas que vivimos en las grandes ciudades.

5/2/11

El amor y el cerebro – ¿Cuánto tiempo toma enamorarse y cómo sucede?


Enamorarse de una persona es un fenómeno que siempre asociamos con el corazón. Sin embargo, la realidad es que ese proceso de enamoramiento sucede en el cerebro, donde se liberan sustancias que estimulan las reacciones químicas en todo el cuerpo. El amor fraternal o maternal también se manifiesta en el cerebro. Así que si te interesa saber qué pasa en tu mente cuando amas a alguien y cuánto tiempo puede tomar, no dejes de leer. En el mes de San Valentín, este puede resultar un descubrimiento fascinante.


Cuando Soledad conoció a Juan, no podía explicarse por qué sintió tantas cosas en un segundo: el corazón acelerado, un profundo calor que le subió a la cara, y las famosas “mariposas en el estómago”. Ella lo describe como “amor a primera vista”, literalmente. Y aunque muchos incrédulos piensen que enamorarse así de rápido es imposible, existen evidencias científicas que demuestran que sí es posible. En menos de un segundo, puedes enamorarte.

Unos científicos de la Universidad de Syracuse en Estados Unidos hicieron un estudio que revela que en un quinto de segundo, el amor activa 12 áreas del cerebro para liberar químicos que producen una euforia similar a la que causa el consumo de cocaína: son la dopamina, la oxitocina y la adrenalina, entre otros. De esas 12 áreas del cerebro que se activan, algunas envían señales al corazón, lo cual hace que aumenten los latidos y se produzcan sensaciones de todo tipo, como las llamadas “mariposas en el estómago”.  Además, el amor afecta funciones mentales más complejas como la imagen de uno mismo y la creación de metáforas (o sea, cuando se establece una relación de semejanza entre dos términos y alguna característica o cualidad que existe entre ambas; como cuando hablamos en doble sentido). Por eso a veces hasta nos volvemos poetas.

Entonces, ¿en dónde sucede el amor en el cerebro, o en el corazón? digamos que se origina en el cerebro y tiene fuerte repercusiones en el corazón.  Siempre relacionamos al amor con el corazón porque es a este órgano al que sentimos. No podemos sentir cuando el cerebro libera todas las sustancias que crean la excitación y el enamoramiento, pero podemos sentir que el corazón late más rápido, que un calor sube por el cuerpo e incluso, podemos sonrojarnos.  Es decir, el cerebro envía las señales del amor y el corazón, las manifiesta.

En este fascinante estudio, también se encontró que no todos los amores son iguales. Es decir, que con cada tipo de amor, una parte diferente del cerebro es la que se activa. En el amor pasional se enciende la parte del cerebro que se relaciona con el llamado “sistema de recompensas”. Esta parte del cerebro regula y controla el comportamiento e induce el placer.  Mientras que en el amor incondicional, como el que se da entre madres e hijos, se da a la mitad del cerebro.

Sin duda alguna, el cerebro es el órgano más importante a la hora del amor. Y estas investigaciones abren un camino para entender mucho más claramente de qué se trata ese gran y maravilloso misterio, llamado amor. Tal vez en el futuro pueda servir para que las personas que tienen el corazón roto se recuperen pronto. Ese sería un gran avance en la investigación sobre la salud mental. ¿No crees?

Por ahora, cuando te enamores a primera vista, puedes maravillarte de todo lo que está ocurriendo en tu cerebro en menos de lo que dura un parpadeo.

1/11/10

Glutamato de Monosodio: ¿Es perjudicial para la salud?

Ya sé que ese nombre puede sonarte a “chino”, pero el glutamato de monosodio o glutamato monosódico (GMS, también conocido como ajinomoto), no es ajeno a tu vida, especialmente si te gusta la comida procesada y también, valga la aclaración,  la comida china. Acá te cuento más sobre los efectos de la salud de este elemento que realza el sabor de algunas comidas.

Tengo un amiga que adora la comida. Siempre que tenemos la oportunidad de celebrar algo, salimos a algún restaurante a probar cosas nuevas o a disfrutar de las que más nos gustan. Pero a pesar de que ella ama la comida, vive preocupada revisando y preguntando si en los platillos que se va a comer, hay algo de glutamato de monosodio o glutamato monosódico (GMS). La razón de su preocupación se debe a que, según ella, es alérgica a este ingrediente.

El glutamato de monosodio (GMS) es un polvo que se usa para realzar o potenciar el sabor de los alimentos. Se utiliza mucho en la cocina asiática y lo puedes encontrar en sopas y verduras en lata y otros alimentos procesados como las carnes o los mariscos. También se encuentra de manera natural en varios alimentos como las setas (hongos), los tomates e incluso la leche materna. Cuando se fermenta, surge el condimento que se usa para potenciar el sabor de la comida y para hacernos más sensibles a los ingredientes de cada platillo.

Si vives en Estados Unidos, tal vez hayas notado que hay algunos productos o incluso algunos restaurantes que advierten que ellos no usan o que sus alimentos no contienen GMS (en inglés MSG). Esto se debe a que, aunque no se ha probado que realmente tenga efectos adversos para la salud, muchas personas han reportado reacciones desfavorables luego de su consumo. A este fenómeno se le conoce popularmente como el “Síndrome del restaurante chino”.
Entre las reacciones relacionadas con el consumo de alimentos que contienen GMS se encuentran:
  • Sudoración
  • Náuseas
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de pecho
  • Debilidad
  • Sensación de quemadura o cosquilleo en la cara o en el cuello
  • Aumento en la frecuencia de los latidos del corazón o palpitaciones
  • Enrojecimiento o rubor en la cara
  • Sensación de presión en la cara
Si bien algunas personas han reportado este tipo de reacción luego de consumir alimentos que contienen GMS, aún no hay evidencias científicas definitivas que demuestren una relación directa entre este compuesto y dichos efectos en la salud. En caso de que hayas notado estos síntomas después de ingerirlo, no debes preocuparte. Por lo general, son leves y desaparecen en poco tiempo.

Si estás seguro(a) de que el glutamato de monosodio es el causante de tus reacciones, evita consumir alimentos que lo contengan. En los Estados Unidos, la Administración Federal de Medicamentos y Alimentos (FDA) exige que aquellas comidas enlatadas o envasadas que contengan este ingrediente, lo especifiquen en sus empaques.

¡Presta atención! No sea que una noche de una cena deliciosa, termine con una reacción alérgica en casa.

30/10/10

Vacunarte contra la influenza (la gripe) protege tu corazón

La vacuna contra la influenza se recomienda especialmente para grupos de alto riesgo como los adultos mayores y las mujeres embarazadas. También se recomienda para las personas que sufren del corazón.  Para informarte más acerca de los beneficios que trae esta vacuna para tu corazón, sigue leyendo. Puede ser una motivación más para protegerte de los virus de la gripe en esta temporada de frío.

El frío ya se acerca a los países del hemisferio norte, y con él, la temporada en la cual los virus de la influenza se propagan más fácilmente. Por eso, en muchos países los meses de septiembre a diciembre se consideran críticos para vacunarte contra la influenza, especialmente si eres una persona mayor o estás embarazada.

Sin embargo, ahora los médicos también están enfatizando la importancia de la vacuna para la influenza si  tienes alguna enfermedad del corazón.

¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Pues te cuento que por lo general, cuando llega la influenza, las personas con enfermedades cardíacas son las más propensas a morir debido a las complicaciones que causa dicha enfermedad: las enfermedades respiratorias, la neumonía, los ataques cardíacos.  Además, la gripe también puede empeorar el panorama si tienes diabetes o asma.

Pero más allá del alto riesgo al que están expuestos los enfermos del corazón que contraen influenza, hay investigadores que han encontrado que la vacuna, además protege contra las enfermedades del corazón, a cualquier persona. ¿Lo puedes creer?

Este estudio, que salió publicado en la revista de la Asociación Médica Canadiense, indica que las vacunas anuales contra la influenza ayudan a prevenir los ataques cardíacos en toda la población.

Tal vez este hallazgo confirma la relación entre la gripe y los ataques cardíacos: los dos aumentan durante los meses de invierno. Según los investigadores, es probable que la infección causada por la influenza haga que se rompa la placa en las arterias, que es responsable de los infartos y de los ataques cerebrales o apoplejías.

¡A vacunarte!

Se estima que alrededor de 36,000 personas mueren cada año en los Estados Unidos a causa de la influenza. Esta cifra, proporcionada por los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (conocida como CDC por sus iniciales en inglés) nos enseña un panorama poco alentador. Por eso, no dudes en vacunarte contra la influenza, mucho más aún si tienes alguna enfermedad cardíaca.

Si vives con alguien que tiene una enfermedad del corazón, también es bueno que tú te vacunes. De esa manera evitarás enfermarte y contagiarlo(a).

Si te preocupa que la vacuna no sea segura porque por que tienes un problema cardíaco, quédate tranquilo(a), al contrario, esa es una de las indicaciones para que la recibas.

En cuanto a  precauciones, como te indicará tu médico es importante que no tengas fiebre en el momento en que te vacunen.
Sólo estaría contraindicado vacunarte si:
  • Tienes alergia a los huevos
  • Has tenido alguna reacción alérgica importante a alguna vacuna en el pasado
  • Tienes el síndrome de Guillain-Barré (un trastorno del sistema inmunológico que afecta al sistema nervioso)
¡Así que considera vacunarte cuanto antes! Así te evitarás un invierno de fiebres, dolor de cuerpo, riesgo de complicaciones y además, cuidarás a tu corazón. Recuerda que la influenza o gripe no es lo mismo que el catarro común.

Las vacunas están disponibles en el hemisferio norte a partir de septiembre de cada año y lo ideal es vacunarte antes de diciembre, aunque si lo haces en enero, nunca es tarde para hacerlo.