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12/3/11

Dependencia del alcohol (Alcoholismo)

¿Qué es?

El alcoholismo (dependencia del alcohol) es el tipo más severo de problemas con la bebida. El alcoholismo no puede definirse por un número absoluto de bebidas por día o por la cantidad de alcohol. Más bien, se define por la manera en que reacciona el cuerpo al alcohol y el modo en que la persona se comporta y piensa cuando bebe.


Personas con dependencia del alcohol:
  • Desarrollan tolerancia: necesitan beber cada vez más alcohol para sentir los mismos efectos. También pueden beber más que otras personas sin emborracharse.
  • Desarrollan síntomas de abstinencia: si dejan de beber o disminuyen la cantidad  pueden experimentar ansiedad, sudoración, temblores, problemas para dormir, náuseas o vómitos, y, en casos severos, convulsiones físicas y alucinaciones.
  • Quieren dejar de beber, pero no pueden.
  • Pierden control de la cantidad de alcohol que beben.
  • No piensan en otra cosa que no sea en beber.
  • Prestan menos atención a otras actividades de la vida.
  • Ignoran los problemas.
Una persona con esta enfermedad llega a depender del alcohol, física, psicológica y emocionalmente. El cerebro se adapta a la presencia del alcohol y  presenta cambios. Cuando el consumo se suspende repentinamente, el ambiente interno del  cuerpo cambia y se presentan los síntomas de abstinencia. El alcoholismo puede relacionarse con una larga lista de problemas psicológicos, interpersonales, sociales, económicos y médicos. Puede aumentar el riesgo de depresión y suicidio y tiene un papel importante en situaciones violentas, como homicidios y violencia doméstica (abuso de de la familia). Puede provocar accidentes de tránsito e incluso accidentes con peatones ebrios que deciden volver caminando a la casa luego de beber. El alcoholismo puede llevar a un comportamiento sexual inseguro y derivar en embarazos accidentales o enfermedades de transmisión sexual.

La dependencia del alcohol aumenta el riesgo de contraer alguna enfermedad hepática (hepatitis o cirrosis), enfermedad del corazón, úlceras de estómago, daño cerebral y otros problemas de salud. Las mujeres embarazadas que beben alcohol también corren el riesgo de que el niño desarrolle síndrome de alcoholismo fetal, con alteraciones como bajo peso al nacer, anomalías faciales, defectos del corazón y dificultades de aprendizaje.

Es muy difícil determinar las probabilidades de desarrollar alcoholismo, pero es una enfermedad muy común. En Estados Unidos, alrededor de 1 a 16 adultos tienen problemas severos con la bebida y millones de personas están involucradas en lo que los expertos consideran consumo de alcohol riesgoso.

Los problemas con el alcohol tienen una base biológica y ambiental. Las personas con antecedentes familiares de dependencia del alcohol tienen un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad. Por ejemplo, si uno de los padres tiene dependencia del alcohol, el riesgo de un niño de volverse alcohol-dependiente es cuatro veces mayor. Esto se debe en parte a los genes hereditarios que aumentan la vulnerabilidad y cambian, tal vez, las respuestas físicas de la persona al alcohol.

Las influencias del entorno también son importantes. El alcohol puede ser una parte importante del grupo social de una persona. Una persona puede comenzar a consumir alcohol para aliviar el estrés . A veces, se utiliza para olvidar sentimientos de depresión o ansiedad. El apoyo de la familia y de amigos sanos puede disminuir el riesgo.

Síntomas

Esta enfermedad puede incluir cualquiera de los siguientes síntomas o comportamientos:
  • episodios largos de embriaguez
  • beber solo
  • problemas de trabajo o financieros provocados por la bebida
  • perdida de interés en los alimentos
  • descuido de la apariencia personal
  • desmayos
  • conducir borracho
  • lastimarse a sí mismo o a otra persona en estado de embriaguez
  • esconder botellas de bebidas alcohólicas y vasos para ocultar la evidencia del consumo
  • experimentar cambios de humor o personalidad
Debido a que el consumo de cantidades grandes de alcohol puede ser tóxico para el cuerpo (por ejemplo, para los sistemas cardiovascular, gastrointestinal o nervioso), el alcoholismo también puede provocar síntomas físicos:
  • náuseas o temblores por la mañana
  • signos de malnutrición debido a una mala dieta
  • dolor abdominal o diarrea
  • cara y palmas de las manos muy colorados
  • entumecimiento, debilidad o cosquilleo en los brazos y las piernas
  • accidentes frecuentes, sobre todo caídas
Para ayudar a determinar si una persona tiene problemas con el alcohol, el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, NIAAA (Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo) recomienda realizar la prueba CAGE. Es simple y breve, y brinda información importante:
  • ¿Le preocupa tener que DISMINUIR la cantidad de bebida que toma?
  • ¿Se siente ENOJADO porque otras personas critican su forma de beber?
  • ¿Se siente CULPABLE por su forma de beber?
  • ¿Necesita una BEBIDA FUERTE QUE LO ANIME por las mañanas para calmar los nervios o combatir una resaca?
Si responde sí a una de estas preguntas, significa que puede tener un problema con la bebida. Si responde sí a más de una pregunta, significa que es muy probable que tenga un problema con la bebida.

Diagnóstico

Su médico puede utilizar las preguntas de la prueba CAGE u otro cuestionario de evaluación para determinar sus problemas con la bebida. Una alternativa de la prueba CAGE es la prueba AUDIT de 10 preguntas (Prueba de Identificación de Trastornos por Uso de Alcohol) desarrollada por la Organización Mundial de la Salud. El médico también debe preguntarle sobre sus antecedentes de consumo de alcohol y otras drogas.
Le preguntará acerca de cualquier problema relacionado con el alcohol que podría haber tenido en el trabajo, en su casa o con la ley, como meterse en peleas o conducir en estado de embriaguez. Su médico también puede preguntarle sobre síntomas físicos de alcoholismo. Por lo general, estas preguntas son directas pero debe responderlas con sinceridad. Su médico debe ver el alcoholismo como una enfermedad que puede tratarse y no debe responderle como si usted tuviera una razón para sentirse avergonzado. Él se encuentra en una mejor situación para ayudarlo si usted es honesto.

Lo examinará y buscará cuidadosamente cualquier síntoma de mala nutrición y daños en el hígado o nervioso relacionados con el alcohol. También le pedirá que se realice análisis de sangre para ver si tiene anemia, falta de vitaminas y niveles anormales de enzimas del hígado.

Duración

Usualmente, para la mayoría de las personas con esta enfermedad, el primer problema relacionado con el alcohol aparece entre los 20 y 40 años. Si no se  trata, el alcoholismo por lo general persiste y empeora con el tiempo. Hasta el 30% de las personas con dependencia del alcohol logran abstenerse de la bebida o controlar su consumo sin un tratamiento formal.  La enfermedad puede ser fatal; en Estados Unidos aproximadamente 100.000 personas mueren por año por causas relacionadas con el alcohol.

Prevención

No hay una manera absoluta de prevenir el alcoholismo. Sin embargo, el fuerte apoyo de la familia y las relaciones sólidas con amigos que no consumen alcohol puede ayudar. Los hijos de personas alcohólicas pueden comunicarse con Alateen al 1-888-425-2666.

Tratamiento

Pocos pacientes pueden cotrolar la ingesta de alcohol. Con mayo frecuencia, una vez que la persona ha perdido el control de la bebida, es difícil retomar el hábito de beber moderadamente. Por lo tanto, generalmente, el objetivo del tratamiento de esta enfermedad es suspender el consumo de alcohol por completo.

El primer paso de este proceso es reconocer el problema. El bien conocido fenómeno de la negación, que es una parte común de la enfermedad, a menudo torna la enfermedad en una condición crónica. Desafortunadamente, cuánto más tiempo persiste la enfermedad, más difícil es tratarla.

Un médico o un experto en abuso de sustancias pueden ayudar a la persona a observar las consecuencias de la bebida. Si un individuo comienza a pensar en el alcohol como un problema, los grupos de apoyo  pueden brindar ayuda para comparar las ventajas y desventajas de la bebida.

Nunca es fácil enfrentar el problema para los miembros de la familia o los amigos. Puede ser necesario que un profesional ayude a las personas queridas, amable pero firmemente, y hable con el bebedor acerca del impacto doloroso que la bebida tiene sobre ellos.

El próximo paso es dejar de beber y hacer un tratamiento para evitar síntomas de abstinencia peligrosos, un proceso denominado desintoxicación. Según sus síntomas, el tratamiento se puede realizar como paciente ambulatorio o en un hospital o un centro de tratamiento de drogas. Durante el proceso de abstinencia, es probable que su médico le recete un medicamento contra la ansiedad denominados benzodiacepinas durante algunos días para aliviar los síntomas de abstinencia.

Después de quitarle la costumbre de beber, es posible que le ofrezcan un medicamento para disminuir la ansiedad. Los dos medicamentos que entran en esta categoría son la naltrexona (ReVia) y el acamprosate (Campral). Como alternativa, a veces es probable que se recete el disulfiram (Antabuse). Este medicamento no reduce las ansias, pero crea un incentivo para no beber, ya que el consumo de alcohol mientras se toma el disulfiram puede provocar nauseas y vómitos.

Luego de la desintoxicación, la mayoría de los alcohólicos necesitan apoyo a largo plazo o asesoría para permanecer sobrios. Los programas de recuperación hacen hincapié en enseñarles a las personas con alcoholismo sobre la enfermedad y ayudarlas a aprender nuevas estrategias  para lidiar con el estrés de la vida diaria sin  tomar alcohol. La psicoterapia puede ayudar a las personas a lidiar con el estrés y las influencias que estimulan el consumo de alcohol. Muchos pacientes se benefician de los grupos de autoayuda como Alcohólicos Anónimos (AA), Rational Recovery (Recuperación Nacional) o SMART (Entrenamiento en Manejo Propio y Recuperación).

Es muy importante tratar cualquier otro problema, como depresión o ansiedad que podría contribuir al riesgo de beber.

Si su médico sospecha que usted tiene algún daño relacionado con el alcohol en el hígado, el estómago u otros órganos, es probable que necesite realizarse pruebas adicionales y tratamientos para estos problemas. Su médico también le recomendará una dieta saludable con complementos vitamínicos, especialmente vitaminas B.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico si usted o alguna persona cercana tiene algún problema relacionado con el alcohol. Recuerde, el alcoholismo es una enfermedad que puede tratarse, no un signo de debilidad o mal carácter. Cuanto antes comience el tratamiento mejor.

Pronóstico

Alrededor del 30% de los alcohólicos son capaces de abstenerse del alcohol de manera permanente sin ayuda de un tratamiento formal o un programa de autoayuda. Para los demás , el curso de la enfermedad es muy variado. Algunas personas pasan períodos de abstinencia, pero luego recaen. A otros les cuesta sostener un período de sobriedad.
Sin embargo, es claro que cuantos más días esté sobrio, mayor es la posibilidad de que permanezca sobrio. Otro hecho motivador: permanecer sobrio puede incrementar la esperanza de vida unos 15 años o más.

Información adicional

National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, NIAAA (Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y de Alcoholismo) 5635 Fishers Lane MSC 9304 Bethesda, MD 20892-9304 Correo electrónico: niaaaweb-r@exchange.nih.gov http://www.niaaa.nih.gov/
National Clearinghouse for Alcohol and Drug Information, NCADI (Centro Nacional de Información sobre el Alcohol y las Drogas) 11420 Rockville Pike Rockville, MD 20852 Teléfono: 301-770-5800 Gratuito: 1-800-729-6686 Fax: 301-468-7394 TTY: 1-800-487-4889 http://www.health.org/
Alcoholics Anonymous World Services, Inc. (Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos) Grand Central Station P.O. Box 459 New York, NY 10163 http://www.alcoholicsanonymous.net/
Al-Anon/Alateen Al-Anon Family Group Headquarters, Inc. 1600 Corporate Landing Parkway Virginia Beach, VA 23454-5617 Teléfono: (757) 563-1600 Fax: (757) 563-1655 Correo electrónico: wso@al-anon.org http://www.al-anon.alateen.org/
Última revisión: 05-07-2007 T00:00:00-06:00
Última modificación: 14-08-2008T00:00:00-06:00
Fuente: Copyright © 2008 por Harvard University. Todos los derechos reservados. Usado con el permiso de Staywell.

Alcoholismo: ¿una máscara para ocultar la depresión?

Es más difícil que los hombres admitan que están deprimidos. En cambio, es más probable que oculten sus padecimientos tras el alcohol, las drogas o conductas agresivas. Pero lo que no saben es que el alcohol agrava (empeora) la depresión. Sigue leyendo para que te enteres de por qué no es una buena combinación.

“¿Alcohólico yo? ¡Pero si tomar un par de copas no le hace daño a nadie!” dijo Julio cuando le preguntaron si tenía algún problema con los tragos.  Es cierto, “un par de copas” pueden hasta tener beneficios para la salud. Pero no más que eso. Esta excusa es usada con frecuencia por los hombres que buscan en el alcohol una tranquilidad para ocultar su depresión que en realidad, los pone en riesgo de desarrollar una adicción que después no pueden controlar.

Muchos hombres buscan en las bebidas alcohólicas un escape a sus problemas. ¿Por qué? El alcohol afecta al sistema nervioso central y actúa como depresor, por eso disminuye la ansiedad, las inhibiciones y la tensión. Sin embargo también tiene efectos negativos.  Unos cuantos tragos pueden modificar el comportamiento, disminuir el equilibrio (el balance del cuerpo al caminar) y la capacidad de pensar con claridad. Además, pueden alterar la concentración y la capacidad de discernimiento. Beber de más puede provocar intoxicación (embriaguez), y cuando tomar bebidas alcohólicas se convierte en un hábito puede llevar al alcoholismo.

A veces, el alcoholismo puede venir de la mano de otro padecimiento, como la depresión, a la que de algún modo oculta. Si bien esto puede ocurrirles tanto a los hombres como a las mujeres, en general se tiende a creer erróneamente que la depresión es algo que tiende a pasarles a las mujeres. Por eso, los hombres son más propensos a no admitir que tienen problemas emocionales, y es entonces cuando corren el riesgo de ocultarlos tras el alcohol. Además, quienes están muy deprimidos o sufren desórdenes de ansiedad (como pánico o fobia social) y beben de manera frecuente, están más expuestos a que el alcohol los domine (así como también a adquirir otro tipo de adicciones, como el tabaco).

Las estadísticas indican que un gran porcentaje de alcohólicos sufre algún desorden psiquiátrico. Pero al mismo tiempo, algunos estudios indican que la dependencia al alcohol a largo plazo produce este tipo de desórdenes emocionales. Por eso, a veces es difícil determinar si la bebida se usa para disminuir la depresión o si es su causa.

Así que si piensas que el beber alcohol te ayuda a que salgas de la depresión, piensa de nuevo. En la mayoría de los casos los hombres que padecen de depresión (y en general cualquier persona) debe mantenerse alejado del alcohol por varias razones:
  • Como mencioné antes, el alcohol causa depresión y puede hacer que la tristeza y la ansiedad empeoren.
  • Puede ser peligroso si estás tomando medicamentos para la depresión porque puede causar interacciones perjudiciales para la salud.
  • El alcohol afecta la capacidad para conciliar el sueño, que también se agrava por la depresión.
  • El alcohol afecta la percepción y la capacidad de juzgar las diferentes situaciones.
Por eso, si tú (o un familiar) abusas de las bebidas alcohólicas, debes buscar ayuda profesional, antes de que esto te empiece a afectar todos los aspectos de tu vida. Hay quien dice que como los hombres han sido entrenados para no llorar, buscan desahogo en una sustancia que les haga olvidar lo que les preocupa. Otros dicen que beben para ahogar sus penas….pero las penas aprenden a nadar. Si estás deprimido, busca ayuda profesional, es la mejor terapia y mucho más sano que emborracharte hasta perder el sentido.
 

28/2/11

¿Por qué los hombres viven menos? y ¿qué puedes hacer para cambiar esto?

Las estadísticas indican que los hombres mueren antes que las mujeres por enfermedades que, en general, se pueden prevenir. Una de las causas principales es que los hombres suelen ocultar sus malestares, evitan ir al médico, y generalmente no se hacen los  exámenes periódicos recomendados. Aquí te contamos porqué un verdadero hombre es fuerte y valiente y debe aprender a cuidar su salud.



¿Te has dado cuenta de que si vas por la calle es más común ver a un grupo de mujeres ancianas que a un grupo de hombres ancianos? Muchas personas también han perdido a sus abuelitos varones prematuramente, y es más frecuente que sean las mujeres las que se quedan viudas. ¿Por qué los hombres tienden a morir antes?

Varias estadísticas indican que los hombres son más propensos a sufrir más enfermedades crónicas, más enfermedades cardíacas y otras relacionadas con el sistema inmunológico, y su expectativa de vida es menor a la de las mujeres.

Algunos investigadores opinan que esto puede estar vinculado a cuestiones culturales, ya  que desde que nacen les están indicando que “los hombres no lloran”. Entonces, en general, tienden a cerrarse y a ocultar sus dolores, se resisten a ir al médico, les cuesta más hablar sobre sus problemas de salud, en especial de algunos como la disfunción eréctil (que puede ser síntoma de alguna enfermedad más grave, como la diabetes o problemas cardíacos), y así también evitan hacerse análisis y chequeos preventivos.

Combinado con esto, el estilo de vida de los hombres tiende a ser más nocivo para la salud. En general fuman más que las mujeres, toman más bebidas alcohólicas y tienden a llevar una dieta menos saludable que sus parejas del sexo opuesto.

Por eso, un verdadero hombre que se jacte de ser valiente no debería tenerle miedo a su visita médica ni le debería faltar coraje y dedicación para modificar esos hábitos nocivos que le quitan años de vida. ¿Te gustaría mantenerte sano por más tiempo y vivir más? ¡Anímate!
Algunas medidas que puedes empezar a considerar hoy mismo son:
  • Visita a tu médico y habla claro sobre tus molestias, despeja todas tus dudas y analiza con él o ella los estudios que deberías realizarte de acuerdo a tu edad, a tus antecedentes personales y familiares y tus síntomas (si tienes alguno).
A continuación describimos algunos de los que podría sugerirte.
  • Chequeo de presión arterial a partir de los 20 años. La presión se considera normal cuando está en 120/80, y se considera elevada si está en 140/90 o más.
  • Chequeo de tu índice de masa corporal (IMC). Este se determina por una fórmula de acuerdo tu peso y tu estatura. Esto indica el porcentaje de grasa en tu cuerpo y dice si estás en sobrepeso u obeso. El exceso de peso se asocia a muchos problemas de salud, incluyendo enfermedades crónicas. Lo normal es entre 18.5 y 24.5%. Entre 25 y 30% es sobrepeso y más de 30% es obesidad.
  • Chequeo de tu nivel de colesterol en la sangre a los 20 años (si estás en mayor riesgo: si fumas, tienes diabetes, presión alta o antecedentes familiares de enfermedades cardíacas) y periódicamente a partir de los 35.
  • Chequeo de tu nivel de azúcar en la sangre a los 20 años si tienes la presión elevada, a partir de los 30 años si estás en riesgo, periódicamente a partir de los 40.
  • Chequeo para VIH, sífilis y otra enfermedades sexuales si estás en riesgo las veces que sea necesario), pero recuerda que el hecho de hacerse exámenes de detección no te protege. El limitar el número de parejas sexuales y usar condones es lo que te protege.
  • Chequeo para la próstata a partir de los 40 si estás en mayor riesgo, rutinariamente a partir de los 50.
  • Chequeo para la detección del cáncer del colon a los 50, antes si estás en mayor riesgo (si algún familiar cercano tuvo cáncer del colon o del recto antes de los 50 años).
  • Chequeo para descartar aneurisma de la aorta abdominal: si tienes entre 65 y 75 años de edad y has fumado en algún momento de tu vida, se recomienda un examen para la detección de lo que se denomina un aneurisma de la aorta abdominal, que es una arteria, o sea un vaso sanguíneo que se encuentra en el abdomen (la panza) y que en este caso se dilata (se expande) anormalmente debido a que sus paredes se han debilitado. El riesgo es que si no se trata puede explotar. Si se detecta, se puede tratar.
Otras cosas que debes considerar incluyen:
  • Reconoce y busca ayuda para el tratamiento de la depresión. Los hombres se deprimen más de lo que se identifica y sus reacciones son diferentes y pueden no ser tan obvias.  Por ejemplo pueden recurrir a pasar mucho tiempo viendo la televisión, bebiendo mucho alcohol, teniendo problemas para dormir, cambios en el estado de ánimo y/o desinterés sexual. Además, las estadísticas indican que mientras que las mujeres en general intentan suicidarse sin concretarlo, los hombres van directo al punto. Por eso la tasa de muertes por suicidio es mayor en ellos.
  • Es importante que consideres que tu riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular (enfermedad coronaria) podría ser mayor. Este es el problema principal en los hombres, en ellos el riesgo de sufrir infartos y enfermedades cardíacas es mayor que en las mujeres. Para disminuir tu riesgo: evita fumar, lleva una dieta saludable, si tomas bebidas alcohólicas, hazlo en moderación; haz ejercicios regularmente (mínimo 30 minutos diarios), mantén un peso saludable, realízate un chequeo médico anual, y si es necesario, toma los medicamentos que te recomienda tu médico para controlar tu colesterol, tu presión arterial o tu diabetes.
Por último, si tienes molestias, dolor o alguna duda con respecto a tu salud, busca ayuda profesional de un médico. ¡Cuidarse depende de ti mismo! Así que manos a la obra que aún te queda mucho por vivir. Haz valer tu condición de hombre valiente, fuerte y saludable.
Imágen © iStockphoto.com / yurok

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